El otro día Quino, un colega en la oficina, llegó con sus nuevos zapatos Tommy Hilfiger, pasó delante de nosotros saludando y luciendo su llamativos y tricolores zapatos; en realidad no me pude aguantar e imitando la voz de un payaso le grité: “Oiga caballeeero, se le encogieron los zapatos”.
Quino miró sus zapatos y siguió su camino lo más dignamente posible.
* Título obtenido después de parafrasear "Los zapatos de Manacho" del Gran Combo.