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domingo, 30 de octubre de 2022

La Fiesta de Elmito

Elma: Elmito, ¿Cuántos de tu salón te ha confirmado para tu cumpleaños?

Elmito: Todos, mamá.

Elma: ¿Estás seguro que todos?

Elmito: Sí, mamá.

Después de acompañar a Elmito a todos los cumpleaños de sus compañeros de colegio, sabíamos que a las fiestas de cumpleaños solo van un poco más de la mitad, pero por si acaso compramos un excedente de cajitas felices; “si sobran cajitas felices, nos las terminamos entre Elmito y yo” agregué.

Fue La Fiesta del año, el local se llenó, hubo que triplicar la cantidad cajitas felices, asistieron todos sus compañeros del colegio con sus hermanos (excepto uno que envió su regalo posteriormente), familiares, amigos del barrio, incluyendo unas amiguitas venezolanas que Elmito conoció en el parque. Fue la primera fiesta peruana-venezolana del barrio, antes de la pandemia.

Mi esposa, como siempre, puso la nota de seriedad. Les advirtió a las animadoras de La Fiesta que "para los concursos y bailes llamen a mi esposo, él está acostumbrado al ridículo". Yo feliz de bailar con los peluches de Elmito. 

El comentario general entre todos los padres de familia asistentes fue la asistencia masiva y la popularidad de Elmito.

Este 27 de octubre se cumplieron dos años de aquella fiesta en la que Elmito nos demostró su popularidad.

Elmito: ¿Mamá, tú eras popular en tu colegio?

Elma: No.

Elmito ¿Y tú papá?

Elmo: Creo que un poco.

Elmito: Yo si soy muy popular, tengo amigos en todos los salones de mi colegio.

jueves, 4 de octubre de 2018

39 años despues

Esta semana fuimos al cine, mi esposa, Elmito y yo, este hecho no tendría nada de especial si no fuera porque he vuelto a una sala de cine después de 39 años, 3 más de los que la Selección Peruana demoró en volver a un Mundial de fútbol.
Corría el año 1979, el rock cedía posiciones ante la onda disco, el actor del momento era John Travolta que la había hecho linda con su anterior película Fiebre de sábado por la noche que literalmente se convirtió en una fiebre mundial y catapultó a la fama a Los Bee Gees; la película del momento era Grease, contenía grandes dosis de rock and roll y tenía como coprotagonista a Olivia Newton-John, un sueño hecho mujer para toda la adolescencia de mi época.
Obviamente, como toda aquella adolescencia fui al cine más por ella que por la película (en general, no me gusta el cine, menos el cine norteamericano); de eso ya hace 39 años. 
A insistencia de Elmito, fuimos a ver Pie pequeño, para quien era su primera vez en el cine con nosotros, digo con nosotros, porque Elmito tiene más vida social que nosotros y ya ha ido al cine con sus compañeros del colegio, en otras ocasiones, como parte de sus actividades educativas.
No soy de ir al cine (ya lo dije, lo estoy repitiendo), no me gusta hacer cola y menos que me traten de vender canchita y gaseosa con un brutal sobreprecio, pero cuando el jefe manda (léase Elmito), uno obedece.
En general, la pasamos bien los tres, aunque también repare que era la primera vez en el cine con mi esposa, de enamorados y de novios nunca fuimos al cine, mientras otros iban al cine a ver una película para pasar la noche, nunca necesité de una salida al cine para hacerla pasar una noche de película.

domingo, 29 de abril de 2018

No son 3, son cuatro

Una de las cosas que hago antes de ir a dictar clases en la universidad por las noches, es comprar aprisa pan para el lonche, dejarlo en casa y partir al trabajo.
Pero hay ocasiones en los que no tengo que dictar clases y el tiempo deja de ser el tirano de siempre, es cuando puedo ir con Elmito a comprar pan y acompañarlo a hacer lo que se le ocurra en ese momento.
Ayer fue uno de esos días y nos fuimos a explorar el camino hacia una de las panaderías más alejadas de la casa. Al regresar:

Elma: ¿Por qué demoraron tanto?
Elmo: Es que nos fuimos a comprar pan a la panadería del otro barrio.
Elma: Son más de las 7:00 pm, ya no es hora del lonche.
Elmo: (dirigiéndome a Elmito) Uy Elmito, ya no hay lonche.
Elmito: No mamá, yo quiero mi lonche.
Elma: Ya se pasó la hora, en un rato cenamos.
Elmito: ¡No mama! No son tres comidas, son cuatro, desayuno, almuerzo, lonche y cena.

Y Elmito tuvo lonche y cena.

lunes, 29 de enero de 2018

Más papista que el Papa

Entre sus compañeros del colegio, amigos y primos contemporáneos, Elmito es el más agarrado, el de chasis ancho, porque come papa, él es quien pide mamá, el puré de papas lo quiero duro, no aguado”.

Los purés son los que más le gustan, sean de papas, de espinacas, de zapallo (bueno, así le dice Elmito al locro de zapallo), etc. El requisito principal es que deben incluir papa.

El otro día almorzábamos puré de espinacas, Elma, Elmito y yo:

Elmito: ¿Y la papa?
Elma: Ahí está.
Elmito: Yo quiero una papa entera.
Elma: Es que las papas se deshicieron (mientras sacaba de su plato el pedazo más grande de papa y lo colocaba en el plato de Elmito).
Elmito: Esta es una mini papa.
Elma: Si, hoy comemos mini papas.
Elmito: Mañana me das una papa entera.
Elma: Claro, mi amor. 

Afortunadamente, la papa ya está bajando de precio luego de la subida que experimentó por la huelga de los agricultores. 

viernes, 19 de enero de 2018

Música normal, no por favor

Ayer nos disponíamos a almorzar en casa, Elma, Elmito y yo, cuando Elmito se percató del silencio que nos rodeaba:

Elmito: Mamá, hay que poner música.
Elma: Yo voy (se levantó, encendió la radio y puso su música ochentera de siempre).
Elmito: ¡No mamá, música normal no!
Elma: ¿Qué música quieres (dirigiéndose a Elmito)?
Elmito: Música del Perú.
Elma: Ah, música criolla.
Elmito: ¡Sí mamá!

Los genes no mienten, Elmito es más criollo que yo. Las dos canciones que más  sabe y las canta en las actuaciones de su colegio son "Contigo Perú" y "Y se llama Perú" 

PD1:
Augusto Polo Campos, un ser tan humano y a la vez tan genio, nos dejó ayer en un ambiente de fiesta, en el 483° Aniversario de Lima y la llegada del Papa Francisco.

PD2: 
El almuerzo incluyó puré de papas, por lo que Elmito ante la expectativa de la llegada de Francisco, concluyó:

- Como va a venir el Papa, hay que comer papas.

En la tarde, al regresar de sus vacaciones útiles se decepcionó, porque él creyó que Francisco iba ir a nuestra casa.

jueves, 19 de octubre de 2017

Bebito no, bebita menos

Elmito me propuso jugar con los personajes de Tiempo de aventura y como de costumbre se adueñó del personaje principal Finn. El juego, tal como lo planteó Elmito, consistía en inventar diálogos entre los diferentes personajes.

Por mi parte fui cambiando de personajes, desde el perro Jake hasta el Rey Helado. Cuando se acabaron los personajes masculinos y como Elmito quería seguir jugando cogí a la Dulce Princesa y la introduje al juego con un “Hola Finn, yo soy Dulce Princesa, puedo jugar con ustedes” afinando la voz lo más que pude.



En ese momento, mi cuñado que estaba presente gritó “¡Saoooooo!”, mi esposa me espetó “¡A la vejez, viruela!”, Elmito se puso serio y me advirtió “¡Papá, no quiero que hables como bebito!”.

En ese momento pensé “menos mal que Elmito no es grande sino me hubiera dicho bebita”, con Elmito cambiamos de juego y nos pusimos a jugar Coches de patrulla. 


martes, 29 de agosto de 2017

Desayuna como rey ...

… almuerza como príncipe y cena como pobre, dice el refrán que Elmito cumple al pie de la letra.

No siempre podemos sentarnos los tres juntos, Elmito, mi esposa y yo, a la hora del desayuno, generalmente soy yo quien falta en la mesa porque debo salir primero temprano para llegar a tiempo al trabajo. A quien madruga, no lo agarra el tráfico.

Pero hoy se dio el caso y estuvimos los tres juntos en la mesa del comedor, durante el desayuno, que consistió (para nosotros los hombres) en un pan con jamón, otro con queso, un huevo duro y una taza de avena; me percaté que la avena de Elmito no tenía leche como la mía (yo no tomo leche por un exceso de calcio, soy un hueso duro de roer):

- Y no le vas a echar leche a la avena de Elmito.
- No, él toma la leche sola, ahí está su taza de leche.
- Yo pensé que esa taza de leche era para ti.
- No, es de él. Sobró un poco de avena ¿quieres?
- Claro.

Y mientras mi esposa se dirigía a la cocina, Elmito gritó “Mamá, yo también quiero más avena”. Desde la cocina mi esposa, mientras echaba la avena que sobró en una taza para Elmito, dirigió su mirada hacia mí y movió la cabeza negativamente y comprendí que era la última taza de avena.

martes, 28 de febrero de 2017

No solo de pan vive el hombre

Mi esposa y yo regresamos cansados de hacer las compras para el colegio, Elmito también fue con nosotros pero él nunca se cansa.

El plan era llegar a casa, tomar un buen lonche y acostarnos sin cenar. Mi esposa me preparó cuatro panes con lomo para el lonche y a Elmito sus dos panes con su vaso de leche.

Eran las 8:00, estábamos en el dormitorio:

Elmito: Mamá tengo hambre.
Elma: Elmito, te preparo pan con hamburguesa.
Elmito: ¡No mamá, no quiero pan!
Elma: Pan con hamburguesa y mayonesa.
Elmito: No mama, quiero comida, hamburguesa con arroz y mayonesa.

Y mi esposa no se salvó de cocinar.

martes, 1 de noviembre de 2016

Truco sin trato

31 de Octubre de 2014. Elmito ya contaba con 3 añitos y mi suegra había cumplido un año más de vida el día anterior, hecho que ameritó una pequeña reunión familiar donde hubo saludos y regalos.

Pero como regalar a mujeres es una difícil tarea, ese día mi esposa me propuso ir al Jockey Plaza a cambiar el regalo que no le gustó a mi suegra, por mi parte yo pensaba lo bueno y justo que sería decirle “Feliz día” a mi suegra en el Día de Halloween.

En el trayecto nos cruzamos con numerosos padres y sus respectivos hijos con sendos disfraces, había piratas, bomberos, mounstros, batmans, supermanes; Elmito me los señalaba a los que iba reconociendo:

- Mira papá, un batman grande y otro pequeño.
- No campeón, son papá e hijo disfrazados.

Eso me hizo pensar si debí disfrazar a Elmito con alguno de sus disfraces del colegio y disfrazarme de cualquier cosa.

Al llegar a Saga, estando en la sección de ropas del primer nivel y en vista de que Elmito quería ir primero a la sección de juguetes, mi esposa propuso “llévalo a ver los juguetes en el segundo nivel mientras que yo veo que encuentro para hacer el cambio”. Repase los hechos, Elmito en la sección juguetes, mi esposa en la sección trapos, mentalmente me prepare para una estadía de 3 horas por lo menos en la tienda por departamentos.

Subimos, Elmito y yo, al segundo nivel, él se soltó de mi mano y corrió a la sección juguetes, por mi parte luego de vigilarlo de pie un rato, ubique en un lugar donde sentarme que me permitiera abarcar toda la sección de los juguetes.

Me volvió a asaltar la duda de si debimos disfrazarnos Elmito y yo, estaba ensimismado en mis pensamientos cuando de pronto se apagaron las luces del local, un murmullo inundó el ambiente, las luces de emergencia se encendieron, instintivamente corrí hacia el lugar donde vi a Elmito por última vez, lo encontré unos pasos más allá, aún en cuclillas, había encontrado las llaves del suministro eléctrico y los había bajado.

Me agaché junto a él, subí las llaves eléctricas, la luz volvió, le dije a Elmito “eso no es un juguete y con eso no se juega”, cuando nos pusimos de pie junto a nosotros estaba el administrador de la tienda y un vigilante, les di las explicaciones del caso y les sugerí proteger mejor la caja de las llaves eléctricas. 

Cuando nos disponíamos a irnos el administrador le dijo a Elmito “ven acá”, Elmito se acercó y el administrador le ofreció un puñado de caramelos, Elmito recibió los caramelos, me los entregó diciendo “papá, guárdalos para la abuelita” y regresó a seguir viendo los juguetes.

En ese momento, mis dudas acerca de si debimos disfrazarnos se disiparon por completo.

domingo, 16 de octubre de 2016

División del trabajo por género

Por razones de trabajo estoy casi todo el día fuera de casa y por tanto quien se encarga de ayudarle en las tareas Elmito es mi esposa.

La tarea no es difícil porque Elmito, según su profesora, tiene "muy buena memoria y un alta capacidad para realizar analogías" lo que le permite relacionar rápidamente los nuevos conocimientos con sus saberes previos; pero si es retadora debido a sus múltiples intereses y su capacidad argumentativa.

Cuando estoy en casa y mi esposa necesita ayuda con Elmito suele pedírmelo con un "sácalo a pasear un rato para poder hacer las cosas", "llévalo al parque a jugar" o "vayan a comprar al supermercado", cosa que Elmito disfruta a más no poder porque conmigo puede correr, caerse, mancharse la ropa, tener las manos sucias, corretear a los perros, pero sobre todo caminar y caminar en serio.

Ayer mi esposa tuvo que salir dejándonos en casa a Elmito y a mí, me encargó "terminan de jugar y hacen la tarea del colegio".

Es asi que luego de jugar por casi dos horas le propuse a Elmito hacer las tareas:

- Ahora si campeón, vamos a hacer la tarea.
- ¡No papá, estamos jugando!
- Ya jugamos bastante, ahora toca hacer la tarea.
- Noooo.
- ¿Y por qué no?
- Con papá se juega, con mamá se hace las tareas.

Cuando llego mi esposa:

- ¿Elmito hizo su tarea? 
- No.
- ¿Por qué? 
- Por tu culpa.
- ¿Y por qué es mi culpa?
- Porque Elmito se hecho la idea de que conmigo se juega y contigo se estudia.

martes, 2 de agosto de 2016

Entrenando para los 50 Km.

Los días 28 y 29 son feriados en el Perú que celebra un año más de su Independencia, los peruanos aprovechamos para realizar un viaje, reunirnos con amigos o simplemente para pasarla en familia.

Debido a que mi suegro está en el hospital, mi esposa fue a visitarlo y me dejó a cargo de Elmito, el 28 la pasamos jugando y en la tarde fuimos a comer hamburguesas, el 29 desde temprano estuvo con ganas de ir al parque y quedamos en que iríamos en la tarde.

Luego de almorzar:

Elmito: ¡Ya papá, vamos al parque!
Elmo: Ya, anda cámbiate de pantalón y ponte las zapatillas.

(al cabo de un rato regresa vestido)

Elmito: ¡Ya vamos papá!
Elmo: ¡Listo vamos! (mientras cogía una casaca para él y un chaleco para mí).

El parque que quería visitar queda a unas 40 cuadras, por lo que al salir de casa para llegar a la avenida principal se encontró con unos niños jugando al fútbol en la calle y se puso a jugar con ellos, el partido de fútbol terminó cuando la madre de los niños los llamó “entren a la casa ya jugaron suficiente”.

Elmito: ¡Ahora si papá, vamos al parque!

Llegamos a la avenida principal e hice el ademán para detener una combi para que nos llevara al parque. La combi se detuvo y esperaba que subiéramos, solo los peruanos sabemos cómo son de porfiadas las combis peruanas, si por el cobrador fuera, te carga y te sube:

Elmo: ¡Vamos Elmito, sube!
Elmito: No papá, vamos caminando.
Elmo: El parque está lejos.
Elmito: Nooo, vamos caminando.

La situación era de postal, yo agarrado del estribo, el chofer de la combi esperando que subiéramos, el cobrador se había bajado y mantenía abierta la puerta, Elmito me jalaba de la mano insistiendo en que vayamos caminando. Le indique a la combi que siguiera su camino.

Y fuimos caminando. En el camino Elmito corrió, saltó, se cayó, se levantó, se tropezó, pedí disculpas por él, se metió a un jardín, miró por una ventana, le ladró un perro, salió corriendo, se hizo el loco, me señaló a una niñas, contamos los autos Volkswagen, etc.

A llegar al parque Elmito me sacó una cuadra de ventaja al correr por llegar cuanto antes, yo ya estaba cansado. En el parque se metió a la cama saltarina y saltó durante los 15 minutos (a los que tiene derecho por el boleto pagado), luego al tobogán gigante por 2 minutos (de los 15 que cubre el otro boleto pagado) y pidió bajarse. El cansancio ya estaba haciendo mella en Elmito.

Se bajó y fuimos, a su solicitud, a comprar agua y popcorn, nos sentamos en una banca, comimos y bebimos, luego me franqueé:

Elmo: Elmito, yo ya me cansé.
Elmito: Vamos a comer hamburguesas.
Elmo: ¿No te cansaste?
Elmito: Si.
Elmo: ¿Vamos a ir a comer hamburguesas?
Elmito: Mejor otro día.
Elmo: ¿Entonces, vamos a la casa?
Elmito: Si papá, vamos a la casa.

Al salir del parque compramos unos chocolates que comimos durante el trayecto y abordamos una combi rumbo a casa. Al llegar a casa le narré los hechos a mi esposa y me reclamó:

Elma: ¿Para qué lo llevas caminando?
Elmo: Él quiso ir caminando.
Elma: Ahora, en la noche no va a dormir tranquilo.
Elmo: ¿Y por qué no va a dormir?
Elma: Porque le va a dar calambres.

Y Elmito se durmió temprano y de corrido como nunca.

P.D. A mí tampoco me dieron calambres, pero si me duelen las rodillas hasta hoy. 

domingo, 8 de mayo de 2016

No te vistas que no vas*

Al llegar a casa luego de trabajar, a Elmito se le ocurrió que le faltaban algunos colores de playdoh para las construcciones que estaba realizando y me dijo "Papá, después de almorzar vamos al supermercado para comprar playdoh rojo, blanco y azul".

Cuando terminamos de almorzar mi esposa me pregunta:

Elma: ¿Vamos a ir ahorita o después?
Elmo: Ahorita, porque luego me da sueño y ya no salgo.
Elma: Entonces, voy a alistarme y a Elmito también.

Una vez listos, mi esposa y Elmito:

Elma: ¿Vamos?
Elmo: Ya estoy listo.
Elmito: Vamos a ir mi papá y yo.
Elmo: ¿Y mamá (dirigiéndome a Elmito)?
Elmito: Mamá no va, se queda descansando en la casa.

Elmito ya empieza a ser un hombre.

*Coro de una salsa de Héctor Lavoe.



martes, 8 de marzo de 2016

No apto para "mujeres empoderadas"

Elma: Ese hombre me estresa.
Elmo: ¿Y yo que hago?
Elma: No entiendes, no lo soporto.
Elmo: Entonces, renuncia a ese trabajo y quédate en casa.
Elma: En primer lugar necesitamos ese ingreso, y segundo lugar, ya lo intentamos todo el año pasado y sabes que en casa me estreso más.
Elmo: ¿Y qué quieres que haga?
Elma: Tienes que hablar con él.
Elmo: ¿Y qué le voy a decir?
Elma: Solo dile que no me estrese.
Elmo: Ya, está bien, consígueme una cita con tu jefe.

Al día siguiente, antes de irme al trabajo, me reunía con el jefe de mi esposa para una charla de “hombre a hombre”, le explique el tratamiento en qué estábamos inmersos mi esposa y yo, las otras técnicas que habíamos probado, las probabilidades de éxito y el costo. Me prometió que haría todo lo posible para evitar estresar a mi esposa y que daría instrucciones a todo el personal para que nadie lo hiciera.
En la noche, de regreso a casa:

Elma: ¿Qué le dijiste a mi jefe?
Elmo: Lo que me pediste, que no te estresara.
Elma: Ahora me siento rara.
Elmo: ¿Por qué?
Elma: Porque hoy mi jefe no me ha pedido nada, ¡nadie me ha pedido nada!
Elmo: Si quieres vuelvo a hablar con él.
Elma: No te hagas el gracioso.

A los dos meses, mi esposa quedó embarazada y su jefe le facilitó una laptop con un módem inalámbrico para que pudiera trabajar desde casa.

Cuando nació Elmito renunció a su trabajo. Ahora el dinero alcanza con las justas pero las satisfacciones son mayores.

P.D. Mi solidaridad con Karen Schwarz ante los ataques de Peluchín que nunca entenderá estas cosas.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Elmo Baigorria

En casa, mientras mi esposa preparaba el almuerzo, Elmito me propuso jugar:

Elmito: Papá vamos a construir una estación de bomberos.
Elmo: Ya pues, anda trae tus bloques rojos.
Elmito: ¿Rojo como el capsicom?
Elmo: No, rojo como el Rayo McQueen.

(mientras Elmito va en busca de sus bloques)

Mi esposa: ¿Por qué contradices a Elmito si está hablando bien? ¿Acaso no sabes que es un capsicom?
Elmo: Supongo que debe ser uno de sus transformers, de los desepticom.
Mi esposa: Noooo, capsicom es un pimiento, ves que no sabes.
Elmo: ¡Yo que voy a saber de cosas de cocina!

La explicación es que en el colegio a Elmito, en la clase de inglés le enseñaron los vegetales, el por su cuenta entro a Youtube y se aprendió todos los vegetales. 
Ahora si gusta, amigo blogleyente, llámeme Elmo Baigorria.




miércoles, 28 de octubre de 2015

De Elmito, el número cinco

Hace 5 años, mi esposa y yo, emprendimos la más gratificante de todas las tareas y también la más agotadora, la de ser padres de Elmito, el más esperado de toda la familia, cuya energía solo es superada por su pasión por los carros (ha resultado más fierrero que yo).

A sus 5 años ya hemos conversado de hombre a hombre, sobre el porqué "el tío Fulano no tiene mujer" y me ha contado de que en el colegio se "abrazó con Fulana", lo que me hace recordar la profecía de Mamuska "Elmito los va hacer abuelos a los 15 años".

Ser padre a los 40 es duro y en estos tiempos donde los niños deben ser educados con el ejemplo peor aún. A los 40 uno ya no llega entero al final del día y debo rendirme cuando Elmito me jala de la cama diciendo "nooo papá, levántate, vamos a jugar".

Elmito se ha convertido en el jefe de la casa (a él no lo recogemos del nido, lo chalequeamos), y como buen jefe sabe que las cosas salen mejor cuando se trabaja en equipo:

Elmito: Ahora sí (una vez que acabamos de almorzar).
Elmo: ¿Ahora qué?
Elmito: Vamos a descansar a la cama.
Elma: Anda a descansar con tu papá, yo voy a poner a lavar la ropa.
Elmito: No, los dos, papá y mamá.

miércoles, 7 de octubre de 2015

MONÓLOGO 105

Algunos dicen que no tengo corazón,
otros dicen que tengo un gran corazón,
pero yo sé que tengo un corazonzo.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Así son las mujeres

Teníamos que llevar a su cita médica a mi octogenaria suegra, había que cruzar toda la javicho* para llegar al hospital, el tiempo lo teníamos ajustado y estábamos próximos a la hora punta, mi esposa alistaba a Elmito, yo apagaba y cerraba todo lo necesario ante una salida, mientras el taxi esperaba en la puerta.

Nos disponíamos a salir cuando en la puerta encontramos con mi suegra, quien con la parsimonia y la paciencia de su edad se dirigía hacia el taxi:

Mi esposa: ¿Qué hace usted aquí?
Mi suegra: Ya estoy saliendo.
Mi esposa: Ya debería estar en el taxi.
Mi suegra: Ya voy.
Mi esposa: ¡Que molestosa es usted!
Elmito: Molestosa la abuelita (apoyando el comentario de su mamá mientras caminaba detrás de ella).

Una vez instalados en el taxi, mi suegra iba en el asiento del copiloto mientras nosotros íbamos en los asientos posteriores, Elmito se trepó a las piernas de su mamá para ver por la ventana:

Mi esposa: ¡Pesas mucho hijo!
Elmito: ¿Peso mucho?
Mi esposa: Si hijo, anda molesta a tu papá.
Elmito: (Trepándose en mis piernas) Molestosa mi mamá.
Elmo: Así son las mujeres, hijo.
Elmito: Si pues.

Desde ahora Elmito ya sabe cómo son la mujeres.

*javicho: Avenida Javier Prado, una de las más congestionadas de la ciudad.

jueves, 16 de julio de 2015

En casa de Endora

En casa de mis suegros, estábamos todos en la mesa, mis suegros, mi cuñado, mi esposa y yo terminando el almuerzo preparado por mi esposa y mi cuñado (está demás decir que para la cocina no cuentan conmigo), cuando encontré un pelo en mi plato:

Elmo: ¡Encontré un pelo!
Mi esposa: ¿Corto o largo?
Elmo: Largo (mostrando el pelo).
Mi esposa: ¿De qué color?
Elmo: Blanco.
Mi esposa: Entonces no es mío.
Mi suegra: Por si acaso yo no he cocinado.
Elmo: Esto ya empezó a preocuparme (dirigiéndole la mirada a mi suegra).
Mi suegra: ¿Por qué?
Elmo: Porque eso significa que los ojos de murciélago y las patas de araña ya me las comí.
Mi suegra: ¿Quién es bruja acá?
Elmo: Yo no he dicho nada, solo espero que el hechizo no haga efecto por  falta del pelo que no comí.

miércoles, 24 de junio de 2015

Por el estómago

En un centro comercial, al que acudimos en busca de algunos útiles escolares para Elmito, éste aprovechó para ir al área de juguetes y se empecinó en que le compraran un juguete que ya tenía en casa.

Yo que soy el encargado de "marcarlo" me negué a comprárselo por lo que Elmito apeló al berrinche.

En eso hizo aparición su mamá con el carro de compras y me dijo "tú mira el carro que yo me encargo”, la dejé para que manejara la situación no sin antes advertirle "no vayas a ceder, ya tiene ese juguete".

Al cabo de unos minutos apareció mi esposa con Elmito de la mano y me dice "vamos a comer una pizza", en el camino me contó lo ocurrido:

Mi esposa: ¿Quieres ese juguete?
Elmito: Si, si por favor.
Mi esposa: Lo compramos y nos vamos a la casa para que juegues.
Elmito: Ya mamá.
Mi esposa: Pero ya no vamos a comer pizza. ¿Quieres comer pizza?
Elmito: Si
Mi esposa: Pero tienes que dejar ese juguete. 
Elmito: Vamos a comer pizza (luego de pensarlo y dejar el juguete).

Y remato con la frase "será todavía un niño pero al fin y al cabo es un hombre, y por el estómago se le domina".

miércoles, 11 de marzo de 2015

Cuatro no son suficientes

En el nido, en la matrícula de Elmito:

Señorita: ¿Nombre del niño?
Mi esposa: Elmo Fulano Zutano Mengano Noriega Gutiérrez.
Señorita: ¿Tiene cuatro nombres?
Mi esposa: Sí.
Señorita: ¿Y cuál nombre usan en casa?, para llamarlo igual en el nido.
Mi esposa: Ninguno de ellos.
Señorita: ¿Tiene cuatro nombres y no usan ninguno?
Mi esposa: En casa le decimos Junior porque mi esposo es Elmo Senior y él es Elmo Junior.
Señorita: Entonces acá lo llamaremos Elmo Junior.