Mostrando entradas con la etiqueta En la casa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta En la casa. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de septiembre de 2024

Adolescencia 001

Elmito: ¡PAPÁ, ME STÁN SALIENDO PELOS EN EL SOBACO!

jueves, 24 de noviembre de 2022

El fin de semana más largo

Este fin de semana fue el más largo de todos.

Miércoles:

Elmito fue amenazado con una expulsión por decirle a Fulanita,  su compañera del colegio, que era “la mujer perfecta y que se iba a casar con ella”.

Jueves:

Por el grupo de chat del colegio, nos enteramos que Fulanita había sido retirada y trasladada a otro colegio por sus padres.

Viernes:

En la agenda de Elmito, la nueva psicóloga del colegio nos cita para el lunes a primera hora, en nuestra condición de padres de familia.

Todo el fin de semana nos cuestionábamos como padres de Elmito: "¿Acaso estamos criando un acosador?", "¿Tendremos que buscarle otro colegio?", "¿Ese es el ejemplo que le estamos transmitiendo como padres?".

Por otro lado, mi esposa y yo, también ensayábamos nuestros argumentos de defensa para el momento de la entrevista con la psicóloga, considerando todas las posibilidades.

Lunes:

Siguiendo las enseñanzas de Sun Tzu, decidí que la mejor defensa es el ataque, convencí a mi esposa que me dejará manejar la situación. En la entrevista con la psicóloga, luego del saludo protocolar, le reclamé “¿Cómo es posible que amenacen a mi hijo con una expulsión” y agregué “Eso es muy de colegio estatal”. Debo precisar que yo acabé la secundaria en un colegio estatal con una amenaza de expulsión y sé lo que es y se siente.

La psicóloga nos narró que el incidente con Fulanita se dio en la clase de Educación Física, cuando Elmito abandonó la cancha de futbol en pleno partido para encontrarse con Fulanita y por eso el profesor lo amenazó con expulsarlo del partido.

También nos explicó que los padres de Fulanita ya habían intentado retirarla del colegio en otras ocasiones por motivos de trabajo y no tenía ninguna relación con el incidente de la expulsión.

El motivo de la citación no era por ninguno de esos temas, menos por la parte académica, era por la “intolerancia a la frustración” de Elmito. Le explicamos que Elmito es muy activo y competitivo, le gusta participar en todas las actividades, no se pierde ninguna fiesta ni los compartir, le gusta que le salgan las cosas a la primera, le gusta ganar y ser el primero; cosas que la psicóloga desconocía por ser nueva y que sus profesores si lo saben.

Elmito no solo ha heredado todas mis manías, sino que ha resultado ser más políticamente incorrecto que yo.

jueves, 17 de noviembre de 2022

Así somos los hombres

Al regresar del colegio, Elmito preguntó:

- Papá, ¿qué significa expulsar?

- Es cuando te botan de algún lugar en contra de tu voluntad. ¿Por qué?

- El profesor de Educación Física me dijo que me iba a expulsar.

- ¿Por qué? ¿Qué hiciste?

- Es que le dije a mi compañera del colegio, Fulanita, que era la mujer perfecta y que me iba a casar con ella.

- ¿Eso le dijiste?

- Sí, Fulanita le dijo el profesor y el profesor me dijo que me iba a expulsar.

- ¿Y por qué le dijiste eso?

- Era una bromita, papá.


Cuando vio que hablaba de mi amor en serio, en ese momento me miró y se rio.

Me dijo es broma, nada ha sido en serio, como crees paloma que te quiero yo.

Así son los hombres, todos son iguales,

pero que bonito se siente cuando uno te guiña un ojo,

y como una guitarra poquito a poco te coge y te toca y hace una canción.

("Así son los hombres", Rocío Dúrcal)

martes, 27 de octubre de 2020

9, 10 y 11

Un sueño esperado por 9 largos años, hoy cumple 10 años.

Aunque estos últimos 10 años han sido muy intensos, los siguientes 11 años van a serlo mucho más; lidiar con Elmito es enfrentarme con una versión moderna y mejorada de mí mismo.

Sus "Eres el mejor papá del mundo" compensan sus "Papá, ocúpate de tus asuntos, no te ocupes de los míos".

Ser padre de Elmito, es lo mejor que me ha pasado.

martes, 10 de diciembre de 2019

Completando frases

En el colegio, a Elmito le dejaron como tarea completar algunas frases, pero como en casa no somos dados a repetir frases trilladas, él las completo por su cuenta, según su buen juicio.

De todas las frases, dos de ellas me llamaron la atención, me hicieron reír y hasta me entraron ganas de reclamarle a la profesora.

La primara de las frases a completar fue:

"A mal tiempo, buena ................"

Si pensó "buena cara", déjeme decirle que la hipocresía no es buena, por lo menos hay que poner cara de circunstancia. 

Elmito puso "buena suerte". Creo que si alguien va a enfrentar tiempos duros, lo mejor que uno puede hacer es desearle buena suerte.

La segunda de las frases fue:

"Cada loco con su .................."

Elmito lo completó como "Cada loco con su comida"

Todos los locos, desde los más inofensivos hasta los más agresivos, necesitan comida y con ello son felices, entonces si cada loco tiene su comida, todos seremos felices. Está demás mencionar que una de las pasiones de Elmito es la comida.
  

lunes, 22 de abril de 2019

Cosas que a nadie le han dicho

"Tú no eres inteligente, el inteligente es tu hermano."
(Mamuska, mi madre)

"Las ideas más absurdas las he escuchado de ti, pero debo reconocer que algunas veces nos ha sacado de apuros."
(Mister Rajuela, mi jefe)

"El que no ha estado con una negra, no conoce lo que es mujer."
(Mi profesor)

"Si tuviera una hermana mujer, yo mismo te haría el bajo con ella."
(Mi mejor amigo)

"Te voy a hacer el mejor regalo para tu matrimonio, el día que quieras divorciarte tu divorcio déjalo en mis manos, para ti es gratis."
(Mi mejor amiga)

"No me hagas renegar."
"Piensa papa, piensa, voy a traer la tablet para enseñarte."
(Elmito, mi hijo de 7 años)

domingo, 29 de abril de 2018

No son 3, son cuatro

Una de las cosas que hago antes de ir a dictar clases en la universidad por las noches, es comprar aprisa pan para el lonche, dejarlo en casa y partir al trabajo.
Pero hay ocasiones en los que no tengo que dictar clases y el tiempo deja de ser el tirano de siempre, es cuando puedo ir con Elmito a comprar pan y acompañarlo a hacer lo que se le ocurra en ese momento.
Ayer fue uno de esos días y nos fuimos a explorar el camino hacia una de las panaderías más alejadas de la casa. Al regresar:

Elma: ¿Por qué demoraron tanto?
Elmo: Es que nos fuimos a comprar pan a la panadería del otro barrio.
Elma: Son más de las 7:00 pm, ya no es hora del lonche.
Elmo: (dirigiéndome a Elmito) Uy Elmito, ya no hay lonche.
Elmito: No mamá, yo quiero mi lonche.
Elma: Ya se pasó la hora, en un rato cenamos.
Elmito: ¡No mama! No son tres comidas, son cuatro, desayuno, almuerzo, lonche y cena.

Y Elmito tuvo lonche y cena.

sábado, 24 de marzo de 2018

Prohibido molestarse

Siempre he escuchado referirse a mi persona como “es bien serio”, “está molesto”, “tiene cara de maloso” o “nunca sonríe en las fotos”. A los 6 años, Elmito decidió sacarse la duda:

Elmito: ¿Papá, por qué tú siempre estás molesto?
Elmo: No, no estoy molesto.
Elmito: Sí, papá.
Elmo: ¿Por qué dices que estoy molesto?
Elmito: Porque tu boca siempre está así (mientras dibuja con el dedo una U invertida en el aire).

Elmo: Ahh, no es que esté molesto, así es mi boca. Todos tenemos bocas con diferentes formas.
Elmito: Mi boca siempre está contenta.

lunes, 29 de enero de 2018

Más papista que el Papa

Entre sus compañeros del colegio, amigos y primos contemporáneos, Elmito es el más agarrado, el de chasis ancho, porque come papa, él es quien pide mamá, el puré de papas lo quiero duro, no aguado”.

Los purés son los que más le gustan, sean de papas, de espinacas, de zapallo (bueno, así le dice Elmito al locro de zapallo), etc. El requisito principal es que deben incluir papa.

El otro día almorzábamos puré de espinacas, Elma, Elmito y yo:

Elmito: ¿Y la papa?
Elma: Ahí está.
Elmito: Yo quiero una papa entera.
Elma: Es que las papas se deshicieron (mientras sacaba de su plato el pedazo más grande de papa y lo colocaba en el plato de Elmito).
Elmito: Esta es una mini papa.
Elma: Si, hoy comemos mini papas.
Elmito: Mañana me das una papa entera.
Elma: Claro, mi amor. 

Afortunadamente, la papa ya está bajando de precio luego de la subida que experimentó por la huelga de los agricultores. 

viernes, 19 de enero de 2018

Música normal, no por favor

Ayer nos disponíamos a almorzar en casa, Elma, Elmito y yo, cuando Elmito se percató del silencio que nos rodeaba:

Elmito: Mamá, hay que poner música.
Elma: Yo voy (se levantó, encendió la radio y puso su música ochentera de siempre).
Elmito: ¡No mamá, música normal no!
Elma: ¿Qué música quieres (dirigiéndose a Elmito)?
Elmito: Música del Perú.
Elma: Ah, música criolla.
Elmito: ¡Sí mamá!

Los genes no mienten, Elmito es más criollo que yo. Las dos canciones que más  sabe y las canta en las actuaciones de su colegio son "Contigo Perú" y "Y se llama Perú" 

PD1:
Augusto Polo Campos, un ser tan humano y a la vez tan genio, nos dejó ayer en un ambiente de fiesta, en el 483° Aniversario de Lima y la llegada del Papa Francisco.

PD2: 
El almuerzo incluyó puré de papas, por lo que Elmito ante la expectativa de la llegada de Francisco, concluyó:

- Como va a venir el Papa, hay que comer papas.

En la tarde, al regresar de sus vacaciones útiles se decepcionó, porque él creyó que Francisco iba ir a nuestra casa.

sábado, 6 de enero de 2018

El último beso

En la mesa de la sala, habiendo culminado el año escolar, con mi esposa y Elmito revisábamos las calificaciones finales de éste.

En razón de haber obtenido calificaciones "A" y "AD", a Elmito su mamá lo premió con un fuerte abrazo y sendos besos en las mejillas; por mi parte, me puse de pie, primero lo despeine, luego lo abrace y finalmente le estampé un beso en el cabello. Y fue cuando:

Elmito: ¿Papá, me besaste?
Elmo: ¡Sí campeón!
Elmito: No papá, los papás no besan, solo las mamás.
(inserte una mirada cómplice con su mamá)

No hay duda que Elmito cada vez más se hace hombre y tal como nuestros genes mandan, no es partidario de los besos entre hombres

jueves, 19 de octubre de 2017

Bebito no, bebita menos

Elmito me propuso jugar con los personajes de Tiempo de aventura y como de costumbre se adueñó del personaje principal Finn. El juego, tal como lo planteó Elmito, consistía en inventar diálogos entre los diferentes personajes.

Por mi parte fui cambiando de personajes, desde el perro Jake hasta el Rey Helado. Cuando se acabaron los personajes masculinos y como Elmito quería seguir jugando cogí a la Dulce Princesa y la introduje al juego con un “Hola Finn, yo soy Dulce Princesa, puedo jugar con ustedes” afinando la voz lo más que pude.



En ese momento, mi cuñado que estaba presente gritó “¡Saoooooo!”, mi esposa me espetó “¡A la vejez, viruela!”, Elmito se puso serio y me advirtió “¡Papá, no quiero que hables como bebito!”.

En ese momento pensé “menos mal que Elmito no es grande sino me hubiera dicho bebita”, con Elmito cambiamos de juego y nos pusimos a jugar Coches de patrulla. 


martes, 29 de agosto de 2017

Desayuna como rey ...

… almuerza como príncipe y cena como pobre, dice el refrán que Elmito cumple al pie de la letra.

No siempre podemos sentarnos los tres juntos, Elmito, mi esposa y yo, a la hora del desayuno, generalmente soy yo quien falta en la mesa porque debo salir primero temprano para llegar a tiempo al trabajo. A quien madruga, no lo agarra el tráfico.

Pero hoy se dio el caso y estuvimos los tres juntos en la mesa del comedor, durante el desayuno, que consistió (para nosotros los hombres) en un pan con jamón, otro con queso, un huevo duro y una taza de avena; me percaté que la avena de Elmito no tenía leche como la mía (yo no tomo leche por un exceso de calcio, soy un hueso duro de roer):

- Y no le vas a echar leche a la avena de Elmito.
- No, él toma la leche sola, ahí está su taza de leche.
- Yo pensé que esa taza de leche era para ti.
- No, es de él. Sobró un poco de avena ¿quieres?
- Claro.

Y mientras mi esposa se dirigía a la cocina, Elmito gritó “Mamá, yo también quiero más avena”. Desde la cocina mi esposa, mientras echaba la avena que sobró en una taza para Elmito, dirigió su mirada hacia mí y movió la cabeza negativamente y comprendí que era la última taza de avena.

viernes, 31 de marzo de 2017

Si no hay agua, tomemos vino

En plena escasez de agua, estábamos con Elmito recorriendo sin éxito supermercados en busca de agua embotellada:

-     Elmo:  Acá tampoco hay agua.
-         Elmito: Papá, no hay agua, pero sí hay vino.
-          Elmo: ¿Y vamos a tomar vino?
-          Elmito: ¡Sí, papá!
-          Elmo: No, mejor sigamos buscando agua.

Preferí cortar la conversación al recordar la vez que Elmito se emborrachó con vino, cosa que contaré en un siguiente post.

Finalmente, conseguimos agua en un grifo*.

   *Grifo = Estación donde se vende combustible para autos.

martes, 28 de febrero de 2017

No solo de pan vive el hombre

Mi esposa y yo regresamos cansados de hacer las compras para el colegio, Elmito también fue con nosotros pero él nunca se cansa.

El plan era llegar a casa, tomar un buen lonche y acostarnos sin cenar. Mi esposa me preparó cuatro panes con lomo para el lonche y a Elmito sus dos panes con su vaso de leche.

Eran las 8:00, estábamos en el dormitorio:

Elmito: Mamá tengo hambre.
Elma: Elmito, te preparo pan con hamburguesa.
Elmito: ¡No mamá, no quiero pan!
Elma: Pan con hamburguesa y mayonesa.
Elmito: No mama, quiero comida, hamburguesa con arroz y mayonesa.

Y mi esposa no se salvó de cocinar.

domingo, 16 de octubre de 2016

División del trabajo por género

Por razones de trabajo estoy casi todo el día fuera de casa y por tanto quien se encarga de ayudarle en las tareas Elmito es mi esposa.

La tarea no es difícil porque Elmito, según su profesora, tiene "muy buena memoria y un alta capacidad para realizar analogías" lo que le permite relacionar rápidamente los nuevos conocimientos con sus saberes previos; pero si es retadora debido a sus múltiples intereses y su capacidad argumentativa.

Cuando estoy en casa y mi esposa necesita ayuda con Elmito suele pedírmelo con un "sácalo a pasear un rato para poder hacer las cosas", "llévalo al parque a jugar" o "vayan a comprar al supermercado", cosa que Elmito disfruta a más no poder porque conmigo puede correr, caerse, mancharse la ropa, tener las manos sucias, corretear a los perros, pero sobre todo caminar y caminar en serio.

Ayer mi esposa tuvo que salir dejándonos en casa a Elmito y a mí, me encargó "terminan de jugar y hacen la tarea del colegio".

Es asi que luego de jugar por casi dos horas le propuse a Elmito hacer las tareas:

- Ahora si campeón, vamos a hacer la tarea.
- ¡No papá, estamos jugando!
- Ya jugamos bastante, ahora toca hacer la tarea.
- Noooo.
- ¿Y por qué no?
- Con papá se juega, con mamá se hace las tareas.

Cuando llego mi esposa:

- ¿Elmito hizo su tarea? 
- No.
- ¿Por qué? 
- Por tu culpa.
- ¿Y por qué es mi culpa?
- Porque Elmito se hecho la idea de que conmigo se juega y contigo se estudia.

martes, 30 de agosto de 2016

Mi compadre Manuel

El primo Manuel es todo un personaje dentro de mi familia, yo le debo una especial estimación y tengo el orgullo de ser su compadre.

Mi compadre Mamuel es padre de 11 hijos, sí amigo blogleyente, no ha leído mal, son 11 como los jugadores de un equipo de fútbol; claro que no todos hombres, pero entre hombres y mujeres completan esa cifra; a veces me digo a mí mismo “tengo que hablar más con mi compadre” pues yo con Elmito me hago muchos problemas y a veces siento que la responsabilidad de ser padre me sobrepasa.

Pero no, no amigo blogleyente, no vaya a llevarse una mala impresión de mi compadre Manuel, ni se le ocurra considerarlo abusivo o irresponsable por el trabajo que representaría para una madre lidiar con semejante descendencia; los once hijos son en cuatro canales diferentes, léase 4 esposas, con las que mantiene una relación muy cordial. Ricardo Badani a su lado es un niño de pecho.

Varios matrimonios vuelven sabio a un hombre, es como vivir varias vidas.  


El primo Manuel es resistido por sus cuñadas, las esposas de sus hermanos, pues lo consideran una mala influencia para sus esposos, pero todos sabemos que un hombre que nunca ha sido una mala influencia para sus amigos fracasó como mejor amigo.

Por estas y otras razones, cada vez que lo veo, además del saludo acostumbrado, siempre aprovecho para dirigirme a los que nos rodean y decir en voz alta “cuando sea grande, voy a ser como él”.



martes, 2 de agosto de 2016

Entrenando para los 50 Km.

Los días 28 y 29 son feriados en el Perú que celebra un año más de su Independencia, los peruanos aprovechamos para realizar un viaje, reunirnos con amigos o simplemente para pasarla en familia.

Debido a que mi suegro está en el hospital, mi esposa fue a visitarlo y me dejó a cargo de Elmito, el 28 la pasamos jugando y en la tarde fuimos a comer hamburguesas, el 29 desde temprano estuvo con ganas de ir al parque y quedamos en que iríamos en la tarde.

Luego de almorzar:

Elmito: ¡Ya papá, vamos al parque!
Elmo: Ya, anda cámbiate de pantalón y ponte las zapatillas.

(al cabo de un rato regresa vestido)

Elmito: ¡Ya vamos papá!
Elmo: ¡Listo vamos! (mientras cogía una casaca para él y un chaleco para mí).

El parque que quería visitar queda a unas 40 cuadras, por lo que al salir de casa para llegar a la avenida principal se encontró con unos niños jugando al fútbol en la calle y se puso a jugar con ellos, el partido de fútbol terminó cuando la madre de los niños los llamó “entren a la casa ya jugaron suficiente”.

Elmito: ¡Ahora si papá, vamos al parque!

Llegamos a la avenida principal e hice el ademán para detener una combi para que nos llevara al parque. La combi se detuvo y esperaba que subiéramos, solo los peruanos sabemos cómo son de porfiadas las combis peruanas, si por el cobrador fuera, te carga y te sube:

Elmo: ¡Vamos Elmito, sube!
Elmito: No papá, vamos caminando.
Elmo: El parque está lejos.
Elmito: Nooo, vamos caminando.

La situación era de postal, yo agarrado del estribo, el chofer de la combi esperando que subiéramos, el cobrador se había bajado y mantenía abierta la puerta, Elmito me jalaba de la mano insistiendo en que vayamos caminando. Le indique a la combi que siguiera su camino.

Y fuimos caminando. En el camino Elmito corrió, saltó, se cayó, se levantó, se tropezó, pedí disculpas por él, se metió a un jardín, miró por una ventana, le ladró un perro, salió corriendo, se hizo el loco, me señaló a una niñas, contamos los autos Volkswagen, etc.

A llegar al parque Elmito me sacó una cuadra de ventaja al correr por llegar cuanto antes, yo ya estaba cansado. En el parque se metió a la cama saltarina y saltó durante los 15 minutos (a los que tiene derecho por el boleto pagado), luego al tobogán gigante por 2 minutos (de los 15 que cubre el otro boleto pagado) y pidió bajarse. El cansancio ya estaba haciendo mella en Elmito.

Se bajó y fuimos, a su solicitud, a comprar agua y popcorn, nos sentamos en una banca, comimos y bebimos, luego me franqueé:

Elmo: Elmito, yo ya me cansé.
Elmito: Vamos a comer hamburguesas.
Elmo: ¿No te cansaste?
Elmito: Si.
Elmo: ¿Vamos a ir a comer hamburguesas?
Elmito: Mejor otro día.
Elmo: ¿Entonces, vamos a la casa?
Elmito: Si papá, vamos a la casa.

Al salir del parque compramos unos chocolates que comimos durante el trayecto y abordamos una combi rumbo a casa. Al llegar a casa le narré los hechos a mi esposa y me reclamó:

Elma: ¿Para qué lo llevas caminando?
Elmo: Él quiso ir caminando.
Elma: Ahora, en la noche no va a dormir tranquilo.
Elmo: ¿Y por qué no va a dormir?
Elma: Porque le va a dar calambres.

Y Elmito se durmió temprano y de corrido como nunca.

P.D. A mí tampoco me dieron calambres, pero si me duelen las rodillas hasta hoy. 

jueves, 14 de julio de 2016

MONÓLOGO 113

Macho que se respeta se mancha el pecho de la camisa al comer tallarines*.


* Tallarines = Spaghettis (Macho que se respeta le dice tallarines).

domingo, 8 de mayo de 2016

No te vistas que no vas*

Al llegar a casa luego de trabajar, a Elmito se le ocurrió que le faltaban algunos colores de playdoh para las construcciones que estaba realizando y me dijo "Papá, después de almorzar vamos al supermercado para comprar playdoh rojo, blanco y azul".

Cuando terminamos de almorzar mi esposa me pregunta:

Elma: ¿Vamos a ir ahorita o después?
Elmo: Ahorita, porque luego me da sueño y ya no salgo.
Elma: Entonces, voy a alistarme y a Elmito también.

Una vez listos, mi esposa y Elmito:

Elma: ¿Vamos?
Elmo: Ya estoy listo.
Elmito: Vamos a ir mi papá y yo.
Elmo: ¿Y mamá (dirigiéndome a Elmito)?
Elmito: Mamá no va, se queda descansando en la casa.

Elmito ya empieza a ser un hombre.

*Coro de una salsa de Héctor Lavoe.