sábado, 25 de marzo de 2017

No es por cochino

La semana pasada probablemente fue una de las más difíciles que hemos pasado los peruanos, al desastre producido por las inundaciones se le sumó la falta de agua, el inclemente sol y la subida de precios de los alimentos en los supermercados.



El día jueves mi jefa me llamó para indicarme que me agendó para el día siguiente una visita a una empresa.

El viernes antes de salir hacia la empresa la llamé:

- Señorita Su, ¿Está confirmada la reunión?
- Por supuesto, ¿Hay algún problema?
- No, lo pregunto para estar seguro y poder bañarme.
- Ja, ja, ja, ja, ja.
- Por si acaso, no es por cochino sino porque en casa tenemos que ahorrar el agua.


martes, 28 de febrero de 2017

No solo de pan vive el hombre

Mi esposa y yo regresamos cansados de hacer las compras para el colegio, Elmito también fue con nosotros pero él nunca se cansa.

El plan era llegar a casa, tomar un buen lonche y acostarnos sin cenar. Mi esposa me preparó cuatro panes con lomo para el lonche y a Elmito sus dos panes con su vaso de leche.

Eran las 8:00, estábamos en el dormitorio:

Elmito: Mamá tengo hambre.
Elma: Elmito, te preparo pan con hamburguesa.
Elmito: ¡No mamá, no quiero pan!
Elma: Pan con hamburguesa y mayonesa.
Elmito: No mama, quiero comida, hamburguesa con arroz y mayonesa.

Y mi esposa no se salvó de cocinar.

jueves, 9 de febrero de 2017

MONÓLOGO 116

Cuando una mujer pregunta "¿Estoy gorda?", 
si no eres capaz de decir "NO" en el siguiente milisegundo, 
mejor quédate en silencio.

lunes, 9 de enero de 2017

MONÓLOGO 115

Un hombre jamás debe
decirle interesada a una mujer,
ni decirle misio a otro hombre.

sábado, 31 de diciembre de 2016

¡FELIZ 2017!

Regresábamos de almorzar en una cercana cevichería*, todo el personal a cuenta de la compañía, con motivo de fin de año.

En el trayecto de regreso tuvimos que pasar por debajo de unos árboles cuyas ramas se descolgaban sobre el camino, esto obligó a los más altos del grupo a agacharse, yo con mis 1.70 mt apenas incline la cabeza, pero el que se agachó al extremo de doblarse fue el chato Muñoz que no debe pasar del 1.55 mt.

Todos miramos al chato agacharse, luego nos miramos entre nosotros y por un instante se produjo un notorio silencio que me vi obligado a romper:

Elmo: Oe chato, ni siquiera yo me he agachado y tú te agachas hasta el piso.
Chato Muñoz: No, lo que pasa es que cuando vine me cagó una paloma desde esos árboles.
Todos: Ahhhh …
Elmo: Entonces, el único que va a tener suerte en el año 2017 es el chato.

* Restaurante donde venden ceviche, plato propio de la gastronomía peruana.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

MONÓLOGO 114

Soy un hombre bastante simple,
si mi estómago está contento, yo estoy contento;
si mi estómago ruge, yo también lo hago.

martes, 1 de noviembre de 2016

Truco sin trato

31 de Octubre de 2014. Elmito ya contaba con 3 añitos y mi suegra había cumplido un año más de vida el día anterior, hecho que ameritó una pequeña reunión familiar donde hubo saludos y regalos.

Pero como regalar a mujeres es una difícil tarea, ese día mi esposa me propuso ir al Jockey Plaza a cambiar el regalo que no le gustó a mi suegra, por mi parte yo pensaba lo bueno y justo que sería decirle “Feliz día” a mi suegra en el Día de Halloween.

En el trayecto nos cruzamos con numerosos padres y sus respectivos hijos con sendos disfraces, había piratas, bomberos, mounstros, batmans, supermanes; Elmito me los señalaba a los que iba reconociendo:

- Mira papá, un batman grande y otro pequeño.
- No campeón, son papá e hijo disfrazados.

Eso me hizo pensar si debí disfrazar a Elmito con alguno de sus disfraces del colegio y disfrazarme de cualquier cosa.

Al llegar a Saga, estando en la sección de ropas del primer nivel y en vista de que Elmito quería ir primero a la sección de juguetes, mi esposa propuso “llévalo a ver los juguetes en el segundo nivel mientras que yo veo que encuentro para hacer el cambio”. Repase los hechos, Elmito en la sección juguetes, mi esposa en la sección trapos, mentalmente me prepare para una estadía de 3 horas por lo menos en la tienda por departamentos.

Subimos, Elmito y yo, al segundo nivel, él se soltó de mi mano y corrió a la sección juguetes, por mi parte luego de vigilarlo de pie un rato, ubique en un lugar donde sentarme que me permitiera abarcar toda la sección de los juguetes.

Me volvió a asaltar la duda de si debimos disfrazarnos Elmito y yo, estaba ensimismado en mis pensamientos cuando de pronto se apagaron las luces del local, un murmullo inundó el ambiente, las luces de emergencia se encendieron, instintivamente corrí hacia el lugar donde vi a Elmito por última vez, lo encontré unos pasos más allá, aún en cuclillas, había encontrado las llaves del suministro eléctrico y los había bajado.

Me agaché junto a él, subí las llaves eléctricas, la luz volvió, le dije a Elmito “eso no es un juguete y con eso no se juega”, cuando nos pusimos de pie junto a nosotros estaba el administrador de la tienda y un vigilante, les di las explicaciones del caso y les sugerí proteger mejor la caja de las llaves eléctricas. 

Cuando nos disponíamos a irnos el administrador le dijo a Elmito “ven acá”, Elmito se acercó y el administrador le ofreció un puñado de caramelos, Elmito recibió los caramelos, me los entregó diciendo “papá, guárdalos para la abuelita” y regresó a seguir viendo los juguetes.

En ese momento, mis dudas acerca de si debimos disfrazarnos se disiparon por completo.