miércoles, 11 de marzo de 2020

14 de febrero

Este año estuve dictando clases en el ciclo de verano, mis clases eran los días viernes y coincidió con día 14, Día de los enamorados para los emparejados y Día de la amistad para los no emparejados.

A la práctica calificada del día 14 de febrero solo asistieron 4 de los 17 alumnos que son en el grupo. En la siguiente clase, ante la solicitud de una recuperación de la práctica:

Elmo Nofeo: ¡A la recuperación de la práctica, solo tendrán derecho los alumnos que cuenten con una justificación probada!
Alumnos: ¡No pues profe!
Elmo Nofeo: ¡Esas son las reglas!
Alumnos: Profe, usted siempre ha sido chévere y era el Día del amor.
Elmo Nofeo: Ah ya, solo por eso voy a aceptar como pruebas justificatorias recibos de consulta, recetas médicas, pasajes y tickets de telos.
Alumnos: ¿Tickets de telos?
Elmo Nofeo: Por supuesto, quién se fue a campeonar tiene todo mi apoyo, pero quién faltó a clase para quedarse como un webas en casa, no merece nada.

martes, 10 de diciembre de 2019

Completando frases

En el colegio, a Elmito le dejaron como tarea completar algunas frases, pero como en casa no somos dados a repetir frases trilladas, él las completo por su cuenta, según su buen juicio.

De todas las frases, dos de ellas me llamaron la atención, me hicieron reír y hasta me entraron ganas de reclamarle a la profesora.

La primara de las frases a completar fue:

"A mal tiempo, buena ................"

Si pensó "buena cara", déjeme decirle que la hipocresía no es buena, por lo menos hay que poner cara de circunstancia. 

Elmito puso "buena suerte". Creo que si alguien va a enfrentar tiempos duros, lo mejor que uno puede hacer es desearle buena suerte.

La segunda de las frases fue:

"Cada loco con su .................."

Elmito lo completó como "Cada loco con su comida"

Todos los locos, desde los más inofensivos hasta los más agresivos, necesitan comida y con ello son felices, entonces si cada loco tiene su comida, todos seremos felices. Está demás mencionar que una de las pasiones de Elmito es la comida.
  

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Sí, soy un hombre fácil

En la universidad me encontré con el coordinador de extensión universitaria:

- Hola Elmo.
- Hola Dante, ¿qué hay de nuevo?
- Justo quería hablar contigo. Tenemos un evento la próxima semana y el expositor de IoT nos ha cancelado.
- ¿Ese no es el tema de Ernesto?
- Sí, él nos canceló. Por eso quería saber si nos puedes apoyar con eso.
- No hay problema, envíame la programación y cuadramos los horarios.
- Gracias Elmo, sabía que podía contar contigo, tú nunca nos ha dicho que no.
- Oe, ¿estás tratando de decir que soy un hombre fácil?
- JA,JA, JA, JA, JA, NOOOO.
- Porque te advierto, sí soy un hombre fácil.

lunes, 22 de abril de 2019

Cosas que a nadie le han dicho

"Tú no eres inteligente, el inteligente es tu hermano."
(Mamuska, mi madre)

"Las ideas más absurdas las he escuchado de ti, pero debo reconocer que algunas veces nos ha sacado de apuros."
(Mister Rajuela, mi jefe)

"El que no ha estado con una negra, no conoce lo que es mujer."
(Mi profesor)

"Si tuviera una hermana mujer, yo mismo te haría el bajo con ella."
(Mi mejor amigo)

"Te voy a hacer el mejor regalo para tu matrimonio, el día que quieras divorciarte tu divorcio déjalo en mis manos, para ti es gratis."
(Mi mejor amiga)

"No me hagas renegar."
"Piensa papa, piensa, voy a traer la tablet para enseñarte."
(Elmito, mi hijo de 7 años)

miércoles, 12 de diciembre de 2018

El Señor Berto

En realidad, se llama Juan, pero fue rebautizado por Elmito a sus 3 años.
Las cosas ocurrieron así: Cada vez que Elmito salía del nido, camino a casa debíamos pasar por la bodeguita del barrio, la cual era atendida por la Señora Berta, una señora mayor que lo atendía con la mayor paciencia y dulzura del mundo.
Un buen día, en vista que la señora Berta enfermó (cosa que nos enteramos después), quien nos atendió fue su esposo, el señor Juan:

Elmito: ¡Señora Berta, señora Berta! (Elmito sabía que tenía que gritar para que le escuchara la señora Berta).
Señor Juan: ¿Sí, qué desea?
Elmito: (Casi sin pensarlo) Señor Berto, déme una cocacola y una galleta casino.
Elmo: Elmito, no se llama Señor Berto, ¿Por qué no le preguntas como se llama?
Elmito: Se llama Señor Beto, Señor Berto.

El Señor Juan se encogió de hombros (aceptando el cambio de nombre) mientras iba por el pedido de Elmito.

Una vez que Elmito tuvo en sus manos su pedido (y luego del pago respectivo), se despidió con un “chau Señor Berto”.

Desde entonces, el Señor Juan paso a llamarse Señor Berto.

jueves, 4 de octubre de 2018

39 años despues

Esta semana fuimos al cine, mi esposa, Elmito y yo, este hecho no tendría nada de especial si no fuera porque he vuelto a una sala de cine después de 39 años, 3 más de los que la Selección Peruana demoró en volver a un Mundial de fútbol.
Corría el año 1979, el rock cedía posiciones ante la onda disco, el actor del momento era John Travolta que la había hecho linda con su anterior película Fiebre de sábado por la noche que literalmente se convirtió en una fiebre mundial y catapultó a la fama a Los Bee Gees; la película del momento era Grease, contenía grandes dosis de rock and roll y tenía como coprotagonista a Olivia Newton-John, un sueño hecho mujer para toda la adolescencia de mi época.
Obviamente, como toda aquella adolescencia fui al cine más por ella que por la película (en general, no me gusta el cine, menos el cine norteamericano); de eso ya hace 39 años. 
A insistencia de Elmito, fuimos a ver Pie pequeño, para quien era su primera vez en el cine con nosotros, digo con nosotros, porque Elmito tiene más vida social que nosotros y ya ha ido al cine con sus compañeros del colegio, en otras ocasiones, como parte de sus actividades educativas.
No soy de ir al cine (ya lo dije, lo estoy repitiendo), no me gusta hacer cola y menos que me traten de vender canchita y gaseosa con un brutal sobreprecio, pero cuando el jefe manda (léase Elmito), uno obedece.
En general, la pasamos bien los tres, aunque también repare que era la primera vez en el cine con mi esposa, de enamorados y de novios nunca fuimos al cine, mientras otros iban al cine a ver una película para pasar la noche, nunca necesité de una salida al cine para hacerla pasar una noche de película.

miércoles, 4 de julio de 2018

36 años después

Luego del partido con Dinamarca, que nos dejo por siempre la interrogante "¿Hasta dónde podríamos haber llegado si Cueva la metía?":

- Profe, ¿quién gana Perú o Francia?
- ¡Perú, por supuesto!
- Pero, perdimos ante Dinamarca y Francia es más que Francia.
- Es que los daneses se bañaron en ruda, con los franceses va a ser diferente.
- ¿Por qué?
- Los franceses no se bañan.

Si con los daneses nos faltó suerte, con Francia nos faltó malicia para jugar un partido de Mundial, malicia que si la tuvieron los galos. La mejor prueba de ello fue la tarjeta amarilla a Flores (que es más sano que comer brocolí) que éste ni siquiera reclamó.

Con la experiencia de los dos partidos anteriores y sin la presión de la clasificación a octavos de final, la selección pudo mostrarse tal cual ante Australia y ganar 2-0 con solvencia y con soberbios golazos de Carrillo y Guerrero.

Y para los que quieren crucificar a Cueva, no se olviden que Guerrero fue asistido por éste en su gol mundialista, por supuesto que no es lo mismo patear un penal en el Estadio Nacional de Lima que hacerlo en el Estasio Central de Ekaterimburgo.

El Mundial de Rusia 2018 nos permitió demostrarnos a nosotros mismos que podemos, que tenemos un buen fútbol, ademas vistoso y decente; una hinchada increíble que va adonde vaya la selección, y un equipo de 11 guerreros (ojalá fuéramos 31 millones de guerreros)

Nos vamos de Rusia, pero prometemos volver.

- Papá, ya aprendí ruso.
- Muy bíen Elmito.

(alfabeto ruso escrito por Elmito)


Elmo Nofeo
D.T. Honoris Causa