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martes, 25 de febrero de 2014

¿El calor o La calor?

Si calienta sin molestar, es el calor;
si quema y jode, es la calor.

martes, 19 de febrero de 2013

MONÓLOGO 47



Ojala que el próximo Papa sea negro para que en las misas en lugar de hostias repartan galletas charadas.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Covey, ¿win-win o won-won?

En la oficina existen 35 nombrados y casi 80 contratados, el personal nombrado tiene derecho a una canasta navideña mientras que el personal contratado no lo tiene; yo pertenezco al grupo de contratados sin derecho a canasta.

Al llegar a la oficina, Su se encontraba solicitando proformas para canastas navideñas:

Elmo: Buenos días Su.
Su: Hola Elmo.
Elmo: ¿En qué andas?
Su: Pidiendo proformas de canastas navideñas y la más barata que he conseguido nos sale a S/. 69 soles.
Elmo: Yo tengo una idea para abaratar el precio de las canastas.
Su: ¿En serio?
Elmo: En serio, en lugar de comprar 35 canastas, que la oficina compre 125 canastas al por mayor y le damos canastas a todos, nombrados y contratados, y la oficina ahorra en el precio de las canastas; es un todos-ganan.
Su: (riéndose) la idea es muy buena pero no hay presupuesto.

Por mi parte, Stephen Covey y su win-win pueden irse al joraca.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Ser blogger es ...

En estos días de Blogday, de verdaderos bloggers premiados, de falsos bloggers igualmente premiados, de bloggers metidos a periodistas, de periodistas metidos a bloggers, de prensa adicta a la publicidad estatal, de periodistas cuyo título vale menos que las moneditas plateadas entregadas como vuelto en la compañía telefónica y de espacios cerrados para todo el que piense diferente, es necesario rescatar el verdadero significado de ser blogger:

Ser blogger es,
en una sola palabra,
escribir por puro placer
y ningún placer se logra con ataduras.

Ser blogger es escribir,
como diría el Chavo del Ocho,
escribir cuando me dé la gana,
sobre lo que dé la gana
y como me dé la reverenda gana;
pero sin imposiciones y respetando
las opiniones de los demás.

Ser blogger es escribir,
sin tener que pensar igual que los demás
ni tratar de ser exclusivo,
en esto esta el secreto de la originalidad,
no porque al resto no le gusta Arjona
a mi tampoco me ha de gustar,
no porque ahora a los demás le gusta Juaneco
a mi me debe dejar de gustar.

Ser blogger es escribir,
sin tener que tener un post listo para una fecha,
ser un blogger a sueldo debe ser algo
así como periodista a sueldo,
cura vendedor o futbolista que hace goles por dinero;
de esos ya sabemos y tenemos bastante.

Ser blogger es escribir,
sin tener que subastar mis valores
cual panelista de Laura Bozzo,
sin poner en tela de juicio el honor de mi familia
o de las personas que me rodean
por un simple indicador de éxito,
ya sea un premio, número de visitas o de comentarios.

Ser blogger es escribir,
sin figuretismo alguno,
sin esperar fama, reconocimiento o premio,
estos pueden llegar o no,
lo más importante para un blogger
son los comentarios de sus visitantes.

Ser blogger es escribir,
sin intenciones escondidas,
sin afanes monetarios ni mercantilistas,
nada de publicidad y avisos dudosos,
nada de promesas fáciles para hacerse millonario,
un blogger angurriento siempre termina
escribiendo basura o copiando.

Ser blogger es escribir,
sin animos revanchistas,
sin tratar de vivir otra vida,
sin poder enfrentar al que no puede enfrentar en la vida real,
sin hacer el papel de cobarde anónimo,
sin descalificar al que no piensa como yo
o al que no es favorecido con mi amistad.

Por tanto no acepto "coméntame que yo ya te comenté",
no acepto "intercambiemos links",
si tu me enlazas no me obliga a enlazarte,
si me incluyes un tu blogroll no tengo que hacer lo mismo,
mi blogroll es únicamente para mi uso personal,
me ayuda a tener a la manos los blogs que suelo leer y disfrutar.
Eso si todos los comentarios
merecen una respuesta de mi parte, excepto los anónimos.

Ser blogger es ser libre de pensar, de decir y de escribir.

P.D. Frank Michael gracias por el premio "Chuck Norris Award, por ser un blog bien macho", me parece muy gracioso. En cuanto al meme, yo no hago memes, pero en este post vas a encontrar mis razones.

sábado, 19 de julio de 2008

Los destornilladores y yo

Debo confesar que soy un fanático de las herramientas, en especial de las relacionadas con la electrónica, la carpintería y la mecánica; pero sobre todo soy comprador-compulsivo-de-destornilladores, aclaro esto porque lo mío no se asemeja en nada al hábito de compra compulsiva de las mujeres, de las que su mejor exponente es mi esposa: un día se aparece con una pieza de cristal, al día siguiente con un peluche, al subsiguiente con unas flores sintéticas, al otro día con un marco de cuadro y así hasta el infinito, pero siempre esgrimiendo la misma y única razón “es que me gustó”.


No compro lo primero que se aparece ante mis ojos, puedo reconocer cuando se trata de una buena compra o no, me tomo el trabajo de revisar el producto, su origen y sus características, hago comparaciones de precios con otros establecimientos y soy capaz de esperar un año para que un producto aparezca otra vez en oferta, como ocurrió con un multímetro que en el 2006 estuvo en oferta por el Día del Padre en RadioShack y que por falta de dinero no puede comprar ese año, espere las ofertas de Fiestas Patrias 2006 y nada, espere las ofertas de fin de año 2006 y nada, las ofertas por el Día de San Valentin 2007 y nada, las ofertas por el Día de la Madre 2007 y nada, hasta que por fin otra vez estuvo en oferta durante una semana por el Día del Padre 2007.

Entonces queda demostrado que soy un buen comprador. No compro lo que no necesito así me lo ofrezca una chiquilla en una malla apretadísima que promociona artículos de limpieza para autos de una marca de reciente aparición. Lo único que compro compulsivamente son destornilladores.

La razón de esta conducta la descubrí por mis propios medios sin la necesidad de ningún psicoterapeuta, esos especimenes de la fauna médica que hacen que les cuentes tu vida y escogen el episodio más ingrato para relacionarlo con el trauma que te aqueja y que siempre le encuentran alguna connotación sexual a tus problemas. ¡No señor psicoterapeuta!, lo mío no es un problema sexual ni el destornillador tiene un simbolismo fálico.

Todo comenzó cuanto tenía 3 años de edad y una inocencia del tamaño de mi curiosidad, de los cuales tengo borrosos recuerdos (atribuibles a los hechos que narro a continuación), cuenta mi madre (aka Mamuska) que a raíz de haber introducido un clavo en uno de los tomacorrientes de la casa, luego de recibir la descarga eléctrica correspondiente, corrí a esconderme debajo de la cama de la cual no salí hasta que llegará papá (aka El viejo).

Fue ese acontecimiento el que me cambió la vida, no me dio superpoderes, lo cual hubiera sido fenomenal, de sólo imaginar a un SuperElmo me produce una ancha sonrisa, pero como en países subdesarrollados no nacen superhéroes (el Chapulín Colorado no califica como tal) sólo me creó la necesidad de dominar al “monstruo de la paredes” (léase la corriente eléctrica) y que se convirtió en el descubrimiento temprano de mi vocación.

Trate de olvidar dicho episodio con pasatiempos que iba inventando, en especial uno que consistía en la caza de hormigas. Resulta que de niño gustaba de matar hormigas usando un método de mi invención que nos dejó a mi padre a y mí sin destornilladores. En casa no había un sólo destornillador utilizable y siempre había que pedir prestado a los vecinos, porque destornillador que El viejo compraba yo le daba curso.

Desde entonces, en aras de descubrir los misterios de la electricidad, me dedique a desarmar todo aparato que usara electricidad en la casa, lo cual hacía en ausencia de mis padres e incluso tenía un cronograma hecho, cada fin de semana mientras mis padres daban rienda suelta a su espíritu juerguero, yo le daba curso a la radiola (en esa época no había equipo de sonido), el televisor, la refrigeradora, la plancha, la lustradora, a los que desarmaba con inexorable éxito y armaba con dudosos resultados, esto último lo supongo por las piezas que me sobraban y que se constituyeron en mi primer lote de repuestos.

A los 8 años, El viejo me hizo ayudante de un amigo suyo que arreglaba radios y televisores en el barrio, lo que transcurrió sin mayores contratiempos y que sirvió para reafirmar mi vocación.

Al cumplir los 10 años mi padre comprendió que le salía más barato mandarme a estudiar electrónica a un CENECAPE (si no sabes que es pregúntale a tu papá) que mandar a arreglar los artefactos de la casa que yo me empeñaba en desarmar, o sea que me gané ese derecho a punta de mucho trabajo y esfuerzo. Es así que a los 13 años obtuve mi primer título a nombre de la nación como Técnico en Electrónica.

Para efectos de las clases en el CENECAPE me compró todo lo necesario para iniciarme en el mundo de la electrónica, excepto los destornilladores, fue entonces cuando me creó el trauma al espetarme "toda la vida me has quemado los destornilladores, ahora tú te vas comprar tus destornilladores" y lo juró "por Dios que los destornilladores no te los compro".

Desde entonces compro destornilladores casi todos los meses, tengo en casa alrededor de 200 destornilladores, sin contar los que regale o perdí.

Amigo(a) blogleyente, si sabe de alguna cura que no sea la acupuntura o la psicoterapia (los cuales ya probe y descarte), hágamelo saber por este medio, le quedare eternamente agradecido.

martes, 20 de mayo de 2008

Método para eliminar hormigas

Divertido método de 10 pasos sencillos que te asegura la eliminación definitiva de las hormigas:

1.- Conseguir un destornillador plano grande. Tiene que ser plano, no estrella (ver paso 10).

2.- Asegurarse que el mango del destornillador sea de algún derivado de petróleo. Los de madera no sirven para este propósito y evite los destornilladores de marca cuyo mango son de material incombustible.

3.- Conseguir un encendedor de llama grande. De preferencia uno con mecha y a base de alcohol.

4.- Sosteniendo el destornillador por la punta de metal, calentar el mango del destonillador hasta que arda en llamas y empiece a derretirse. No sea bruto y evite quemarse.

5.- Sostener el destornillador ardiendo a unos 30 cm. de la superficie por donde tránsita la columna de hormigas. Es obvio que se trata de una superficie horizontal no vertical.

6.- Ubicar el destornillador ardiendo exactamente encima de la hormiga objetivo. Afine la vista y mantenga firme el pulso.

7.- Seguir el movimiento de la misma, de tal forma que la gota del mango derretido haga impacto sobre la hormiga objetivo. Esto requiere de algunos conocimientos de física, si le resulta complicado compre gamezán y olvídese del asunto.

8.- Misión cumplida. Usted tiene futuro como piloto de combate, si todavía esta en edad militar enrólese a la fuerza áerea.

9.- Repetir la operación con cada una de las hormigas invasoras, pero deje al menos dos hormigas vivas. Ellas deben garantizar lo definitivo del método al hacer público su método de eliminación entre las otras columnas de hormigas.

10.- Terminada la faena, usar la punta plana del destornillador para remover los restos.

Cualquier duda o consulta, hágalo por este medio.

(extraído desde mi almacén de ideas)