Me encontré con Don Goyo que regresaba del hospital después de tratarse de un dolor de cintura que lo aquejaba:
Elmo: ¿Y qué le dijeron?
Don Goyo: Dice el doctor que no debo trajinar mucho, que debo cuidar mi cirunta.
Elmo: Yo se lo dije, ya debe dejar de trabajar.
Don Goyo: Si no trabajo ¿de dónde? (haciendo el ademan de llevarse algo a la boca).
Elmo: ¿Le recetaron algo?
Don Goyo: Ah si, me dieron unos antioxidantes verídicos, ¿sabes qué son los antioxidantes, no?
(en ese momento pensé “éste me está tratando de ignorante” y no pude evitar responderle)
Elmo: Don Goyo, lo que usted necesita no son antioxidantes, lo que usted necesita es un anticorrosivo.
Don Goyo: ¿Y luego porqué te bota mi esposa, no?