miércoles, 7 de octubre de 2009

La fiesta de los ratones

Hoy, cuando nos disponíamos a salir a trabajar:

Mi esposa: Que bueno que hoy es el último día de la semana.
Elmo Nofeo: Noooo, mañana jueves es feriado pero el viernes no, que yo sepa ni tú ni yo trabajamos en el sector público.
Mi esposa: Es que mi jefe se va a Miami mañana.
Elmo Nofeo: ¿Y?
Mi esposa: Mi jefe no va a estar.
Elmo Nofeo: ¿Y eso que tiene que ver?
Mi esposa: Es que mi jefe no vuelve hasta el Lunes y cuando no está es como si no se trabajara.

jueves, 1 de octubre de 2009

La hora peruana

No es que el peruano sea un impuntual consuetudinario o le guste llegar tarde a todo tipo de citas y compromisos, sino que de la misma manera que para muchas cosas (como pagar los impuestos o hacer empresa por la legal) el asunto de la puntualidad a los peruanos se nos hace como de subida. Empero, debo reconocer que existen algunas personas desadaptadas que creen que hacerse esperar es sinónimo de clase, y, digo desadaptadas porque la única espera justificable es la espera del novio ante el altar, tanto tiempo esperó por la luna de miel, que no le importa esperar unos minutos más (aunque muchos ya probaron la miel y patearon la luna).

Son los medios de comunicación, en su tarea perversa de desmejorar nuestra autoestima, los que han engendrado la idea de que los peruanos somos unos incorregibles impuntuales, y eso es más falso que beso de suegra. Son muchas las razones por las que los peruanos llegamos tarde y son muchas las variables que debemos calcular para llegar a la hora exacta (porque la hora es la hora y no es antes ni después), pero se me ocurren dos razones principales:

1.- En el Perú no hay líneas de trasportes con rutas conocidas y horas fijas de salida y de llegada, como en cualquier ciudad civilizada donde el alcalde se preocupa por su ciudad, acá lo que hay son bandas de chóferes de combis que salen cuando quieren, llegan cuando se les ocurre, cobran lo que les venga en gana y recortan sus rutas obligando al pasajero hacer tres o más transbordos para llegar a su destino.

2.- En el Perú el tiempo no es lineal. Por ejemplo, si hoy sales a las 7 a.m. y llegas a las 8.15 a.m., o sea 15 minutos tarde; al día siguiente decides salir a las 6.45 a.m., o sea 15 minutos antes para llegar a la hora, ¿crees que llegarás a la hora?, nooooo, llegas a las 7.20 a.m., o sea 40 minutos antes.

Eso sin contar que el trayecto a tu cita o compromiso puedes encontrar:
  • una marcha de pobladores reclamando agua y desagüe para su asentamiento humano,
  • una marcha de apoyo organizada por un alcalde coimero, franelero y/o chuponeador,
  • una portátil* en pleno ejercicio de su función,
  • una concentración de jubilados,
  • una inauguración ficticia de un hospital con la presencia de personas de la tercera edad los cuales son alquilados por Essalud,
  • una avenida cerrado por un mudo aspirante presidencial,
  • la procesión del Señor de los Milagros,
  • un desfile escolar,
  • un desvío por una fiesta patronal auspiciada por el municipio local,
  • un accidente de tránsito ocasionado por un borracho,
  • una combi atravesada en la pista interrumpiendo en tránsito con la barra de dirección quebrada pero luciendo su sticker de la revisión técnica correspondiente, o
  • una policía femenina dirigiendo el tránsito.

En resumen, llegar a la hora para un peruano es más difícil que resolver una ecuación no lineal de 11 variables.

* Portátil: Conjunto de personas que por un pago irrisorio hacen causa común hasta con lo que desconocen.

lunes, 21 de septiembre de 2009

El Profesor Gonzáles


La semana que pasó, al regresar al barrio de mi niñez con el propósito de visitar a Mamuska, me crucé con el Profesor Gonzáles, mi profesor de primaria, a quien saludé con una mezcla de admiración, respeto y supongo que con algo de miedo porque no me atrevía darle la mano, en ese momento presentí que esa sería una actitud muy confianzuda de mi parte.

El Profesor Gonzáles, hoy ya jubilado, es toda una leyenda en mi barrio, a quien todos los que estamos en base 3 hacia arriba (incluya en este grupos a todos los padres de familia agradecidos por haber hecho de sus hijos hombres de bien) lo saludamos con mucho respeto, pues no sólo nos enseño las primeras letras sino también lo duro que es la vida de los hombres y nos acostumbró a los golpes de la vida en el colegio de varones del barrio, también conocido como Escuela de Hombres de donde terminabas el colegio y salías hombre o te salías del colegio porque el título te quedaba grande.

Creo que todos los que hemos pasado por sus enseñanzas hemos conocido de sus exigencias, su correa y sus zapatos. El Profesor Gonzáles era muy exigente en lo académico y muy drástico con las sanciones, pero nunca mezclaba un problema académico con uno de conducta.

Los problemas académicos eran resueltos por la misma vía, si uno fallaba en hacer una tarea o resolver un problema de matemáticas, invariablemente el castigo era hacer repetir la tarea 100 veces (después de escribir una misma tarea 100 veces y gastar un cuaderno Loro enterito era imposible que la olvidaras) o resolver 100 problemas similares al problema fallido lo que te convertía en experto en ese tipos de problemas, sea éste de mínimo-común múltiplo, máximo-común-divisor o aplicaciones de las propiedades transitivas y asociativas de la aritmética (lo recuerdo porque yo también fui castigado algunas veces).

Pero si dejabas de hacer el castigo, eso derivaba ya en un problema de conducta (una cosa es ser bruto lo cual es perdonable, otra distinta es ser desobediente lo que es imperdonable) y para los temas de conducta el profesor Gonzáles tenía un método que merece patente por lo ejemplar y aleccionador: El Método de la Palmera.

Por supuesto que el profesor Gonzáles no abusaba del Método de la Palmera porque la cotidianeidad le restaría efectividad y capacidad sancionadora. Si por ejemplo, alguien hacía bulla en el salón, el interfecto era invitado a pasar al frente junto con el brigadier del aula quien tenía la misión de aplicarle un patada en el poto* con el rigor del caso a menos que quisiera una demostración por parte del mismo Profesor Gonzáles de cómo patea un hombre a la voz de “¿con qué no sabes patear?, ASÍ SE PATEA” mientras enterraba su zapato 44 en el trasero del benevolente brigadier.

El Método de la Palmera hacía uso de una palmera (de donde deriva el nombre del método) que existía en el centreo del patio que en horas de recreo servía para la diversión en sus colgantes ramas, pero en horas de clase servía también para fines pedagógicos. Todos los incursos en problemas de conducta eran sacados del aula y llevados a la palmera frente a la cual formaban en fila, luego cada uno de los merecedores de una sanción debía coger sendas ramas de la palmera y sujetarlas con fuerza con las manos para luego esperar la tanda de 5 correazos propinados por el brigadier del aula (cuyo trabajo si que era duro y poco popular) o por un voluntario (uno de esos que a veces quería cobrar venganza por temas extracurriculares, por ejemplo, un planchazo** en un partido de fútbol) pero sin trampas o transacciones pocos claras (eso de que me pegas despacio y luego yo te pego despacio, es propio de políticos no de hombres) a menos que quisieran una demostración de cómo se dan los correazos por cortesía del mismo Profesor Gonzáles.

La práctica adquirida por los alumnos del Profesor Gonzáles era tal que, sabíamos que para atenuar el dolor había que hacer puño con el poto y arquear el cuerpo como si fuéramos atraídos por la palmera; pero también si había oportunidad había que hacer que el brigadier intercambiara su delgada correa por la gruesa correa del gordo Perea, porque correa gruesa duele menos.

Por supuesto que siempre hay una oveja descarriada y a veces ocurría que alguno de los alumnos del Profesor Gonzáles se quejaba ante sus padres del eficaz método y sus dichos padres decidían venir al colegio para constatar los hechos, a lo que el Profesor Gonzáles los recibía y los invitaba a pasar al aula y a todos nosotros, teniendo al frente al Profesor Gonzáles y a los padres del dueño del poto afectado, nos interrogaba:

Profesor Gonzáles: Alumnos saluden a los padres del Alumno X (ya con eso sabíamos de que se trataba y el amedrentamiento estaba consumado) .
Alumnos: ¡Buenos días Señor y Señora X!Profesor Gonzáles: Los padres del Alumno X están aquí porque dicen que yo los castigo a correazos en la palmera, ¿Alguna vez he castigado a alguno de ustedes?
Alumnos: ¡NOOOOOOOO!Profesor Gonzáles: Pueden sentarse alumnos (creo que era su forma de agradecer tal lealtad, pero por otro lado, ser echador*** es lo peor que se puede ser entre los alumnos del Profesor Gonzáles) .
Una vez terminado el acto protocolar, el Profesor Gonzáles salía con los padres de familia del aula para seguir la conversación, cuyo tenor era y es un misterio, pero si de algo estábamos seguros es que el Alumno X no llegaba al próximo año.

Y vaya si era y es reconocido, si en ese entonces las madres de familia rogaban "por favor, me lo pone con el Profesor Gonzáles" al Director del colegio para que sus hijos fueran sus alumnos, hoy en día entre los de mi barrio decir “a mi me enseñó el Profesor Gonzáles” te coloca en otro nivel.




* Poto: Trasero, parte donde la espalda cambia de nombre.
** Planchazo: Cabe artero en un partido de fútbol.

*** Echador: El que acusa, traidor, soplón.

viernes, 11 de septiembre de 2009

¿Machista yo?

Ayer hubo un cumpleaños en la oficina y como es costumbre al cumpleañero se le agasaja con un almuerzo, que no es lo mismo que un menú, el menú lo comes en la cafetería de la compañía, en el chifa cucarachero cercano (a propósito, ¿alguien sabe porque los chifas no dan refresco en el menú?) o en el Kentucky del frente; un almuerzo es sinónimo de un pollo a la plancha en Las Canastas (El Pardo's ha desmejorado últimamente), un arroz con mariscos en el Punto Azul o un ceviche en La Rosa Toro.

Mientras esperabamos al grupo para salir le explicaba a Mel, la Asistente de la Señorita Su (mi jefa en la oficina para mayores detalles y de quien ya hable aquí), la conveniencia de saber cocinar.

Una vez instalados en la mesa y mientras esperamos nuestra orden, Mel abrió la conversación con una acusación tan falsa como grave:

Mel: Señorita Su, Elmo dice que los hombres son para la oficina y las mujeres para la cocina.
Señorita Su: No lo creo (no por algo la jefa que me conoce desde que era soltero), ¿Elmo, en verdad lo has dicho?
Elmo: (con bastante formalidad) Señorita Su, usted me conoce y sabe que soy incapaz de decir tal cosa.
Señorita Su: Es lo que yo creo...
Mel: Si pero, Elmo es bien machista (lo dijo tratando de desacreditarme y no perder).
Señorita Su: Ah bueno, eso si, nadie lo pondría en duda.

Por eso recurro a usted amig@ lector(a) y espero que me responda sinceramente, ¿Usted me calificaría como machista?

sábado, 29 de agosto de 2009

Los descarriados del barrio

En mi experiencia diaria como blogger me he encontrado con todo tipo de bloggers, unos mejores que otros, algunos más famosos que otros, unos más exitosos que otros en términos de popularidad o de ingresos por publicidad, pero tambien me he encontrado con algunos descarriados que subordinan la noble tarea de postear a sus intereses inconfesables. He aquí una muestra de ellos:

El blogger “Basta de sufrir”
Se pasea por todos los blogs invitando a que lo lean, prometiendo posts reveladores o consejos para mejorar tu blog, pero su verdadera intención es generarse sus propios ingresos. Te hace creer que tiene que cubrir los gastos del blog pero no tiene ni dominio propio ni contenido original.

El blogger cazador de clics
Hace lo que sea por un clic, desde incluir miles de tags en sus páginas, propuestas de dinero fácil, ofrece intercambio de links, encuestas con publicidad, se suscribe a todos los directorios de blogs existentes y hasta usa scripts para generar contenido automáticamente. Es un profesional capturando tráfico web.

El blogger palabreador
Es la versión cibernética de los charlatanes que pululan en el transporte público, aquellos que pretenden cambiarte sus palabras por plata sin siquiera darte a cambio un miserable caramelo; te cuentan una historia conmovedora (“ayúdeme a pagar mis estudios”) y es tan sinvergüenza que ni siquiera te dora la píldora y no te pide un clic sino dinero en efectivo (“regálame un dólar, que a nadie lo hace rico ni pobre”).

El blogger Copy-Paste
Sólo copia y pega flagrantemente de otros blogs sin siquiera mencionar el origen del post bajo la creencia de que nadie se va a dar cuenta. Generalmente se trata de autores de blogs tecnológicos (que si eres un lector más o menos enterado te dejará el sabor de estar leyendo la sección de tecnología de El Correo), también pueden ser blogs de noticias, de farándula o de deportes.

El blogger subastador
Este blogger subasta hasta el honor de su madre con tal de lograr su propósito, es capaz de contar el aliento de su pareja, el desempeño entre sábanas de una ex con lujo de detalles, hasta su apreciación de los caídos atributos delanteros de su abuelita, que aunque no nombran a la víctima de turno siempre se aseguran de que sus lectores sepan quien es en la vida real.

El bloggerlife
Te ofrece volverte millonario de una sola patada (porque siempre se puede ser famoso de una sola patada, sólo acércate a la Plaza de Armas y pregunta por Alan), viajes, mejorar tu posición social, negocio propio, para lo cual te cuenta “sus experiencias” en una “transnacional” sin mencionarte su naturaleza piramidal (mira que hasta con rima me salió).

El blogger angurriento
Lo primero que coloca en su blog es Ad-Sense y todo tipo de publicidad. El contenido es casi nulo y hay que bucear en el blog para encontrar algún contenido. Aunque no suele andar de blog en blog, siempre se las ingenia para lograr derivar tráfico hacia su blog y aún no conoce las “bondades” de los generadores automáticos de contenido.

El blogger aspirante a famoso
Suele ser escritor con ayuda de Word, actor mediocre, fotógrafo aficionado, gay figuretti, etc. cuya máxima aspiración es tener alguna obra publicable aunque sea con el contenido de su blog. Pero míralos como se inflan cuando los tratan de escritor, fotógrafo, actor o de referente.

UPDATE: Mediante el blog Sudamerica al día me he enterado que Alvaro Uribe tiene la gripe americana (AH1N1), como será de fanático Alvarito que a todo lo americano le dice bienvenido, sea una gripe o una base militar.

jueves, 20 de agosto de 2009

Detalles

Detalles que todo macho que se respete debe tener para con ella:

  1. Díle que la amas interdiario (si no quieres perder una hora respondiéndo la pregunta "¿Me amas?" y en el momento menos indicado).
  2. Reafírmale su sex appeal (mediante un pellizo en sus turgencias traseras).
  3. Bañate con ella (para que al final ella seque el baño).
  4. Llévale flores (no pasa de 50 soles, para tí cómprate el aparato electrónico que deseas y que cuesta como 1000).
  5. Llévala la cine (pero la película la eliges tú, por ejemplo, Los transformers).
  6. Cómprale un perro (si el perro se porta amable con el vecino, sospecha del vecino).
  7. Haz que se sienta mujer (cuando llegues a casa, grita "¿Dónde esta mi comida?").
  8. Díle que es única (lavando y planchando tus camisas blancas).
  9. Nunca olvides los aniversarios y mesarios (si lo haces tendrás que disculparte con un regalo de por medio).
  10. Pero nunca, nunca le digas gorda (que tú vas a ser el más perjudicado con la dietas).

miércoles, 12 de agosto de 2009

Siempre supe que erán peligrosos

Amigo blogleyente, abra su navegador de confianza, vaya a la página de Google (como usted conoce, Google nunca se equivoca y todo lo sabe), en la caja de búsqueda escriba "Casa del pueblo" y haga clic en el botón Buscar.

Observe lo que sale, porque a mi me sale "Este sitio puede dañar su equipo"



Yo siempre desconfié de Alan García, pero cuando se empecino en que podía convertir la fábula "El perro del hortelano" de Esopo en plan de gobierno (en mi época leíamos las fábulas de Esopo, esas historias en las que los animales hablaban pero no hacían política como lo hacen ahora), ahí si que me dió miedo y como puede comprobarlo, el terrorismo acecha otra vez, la corrupción galopa (como caballo loco) y el 2010 nos quedamos sin gas y sin energía eléctrica (que Dios nos ayude, dicho con el mismo tono usado por Hurtado Miller).

P.D. También puede probar con buscar "Apra".