viernes, 13 de abril de 2012

Frases para no ir al Mundial

Todas las mafias tienen sus códigos y sus frases, éstas son las del fútbol peruano:
  1. Hemos traído la magia al fútbol peruano.
  2. Tenemos a los 4 fantásticos.
  3. Estamos entre los favoritos. 
  4. Esto recién empieza. 
  5. Son 14 fechas y hay muchos puntos en juego. 
  6. La media inglesa consiste en ganar como locales y empatar de visita.
  7. En esta fecha les tocó ganar a los visitantes. 
  8. Si no fuera por los palos. 
  9. El árbitro nos robó el partido  
  10. En Lima nos cobramos la revancha. 
  11. Nuestras posibilidades están intactas.
  12. Tenemos capacidad de reacción. 
  13. Perdimos en el marcador pero no en el fútbol. 
  14. Terminamos atacando. 
  15. Matemáticamente aún es posible clasificar. 

D.T. Honoris Causa


domingo, 8 de abril de 2012

MONÓLOGO 30


Creo en la firmeza de mi espíritu,
 en la capacidad de mi intelecto, y
 en la fuerza de mis brazos.

domingo, 1 de abril de 2012

Marcación personal

Ahora que Elmito aprendió a caminar, se le ha dado por caminar hasta el cansancio y camina más que repartidor de correspondencia. Si en meses anteriores Elmito porfiaba para que lo tengan en brazos, ahora lo hace para que lo suelten a su libre albedrío por las calles, locales públicos y tiendas por departamentos.

Cada salida es un partido aparte, hay que marcarlo al milímetro y limpiamente. La única forma de obligarlo a detenerse o desviar su recorrido en poniéndole el cuerpo por delante porque si lo agarro del brazo hace su berrinche hasta que lo suelte y grita "ma-ma-ma-má, estoy obligado a llegar antes que él a cualquier sitio que represente peligro alguno, desde el surtidor de agua hasta algún desnivel en el piso.

Este fin de semana, al igual que en el partido de vuelta Perú-Argentina de México 86 en el cual Maradona se le escapó a Reyna, en una tienda por departamentos Elmito se escapó de la marca especial que le hice en el nivel donde se expende menaje para la casa y empujó una pila de licuadoras que solo la providencial intervención de una de las señoritas de ventas evitó que terminara pagando por unas licuadoras inutilizadas.

Y este juego recién empieza.


jueves, 29 de marzo de 2012

MONÓLOGO 29


Los ojos no pecan.

jueves, 22 de marzo de 2012

El profesor Valdivia

Cuando a mediados del Cuarto año de Primaria (en mi época de escolar no existían los grados, además de Transición, existía Primer Año, Segundo Año, así hasta el Quinto Año) nos dieron la noticia que nuestro Profesor Gonzales se iba a ausentar por un mes por motivos de estudio (los profesores de entonces si se capacitaban para cumplir a cabalidad con eso de que la letra con sangre entra), nuestro salón de clase casi explotó con un ¡YEEEEE!, grito que retumbó en todo el colegio.
En nuestras mentes, que ya intuían una probable ausencia del Profesor Gonzales, se había asentado la peregrina idea de que siendo un profesor de remplazo era poco lo que podía exigirnos y fácilmente lo “paseábamos”, un mes de clases mal llevado era fácilmente recuperable en los otros meses, por lo que ese mes lo íbamos a convertir en el mes del relajo total. 

Pero el remplazante Profesor Valdivia también tenía sus propia métodos.

Llegó octubre y con el también llego el Profesor Valdivia, vino acompañado del Director (no era el Principal, ni siquiera el Dire, sino el Director), quien hizo la presentación protocolar correspondiente para a continuación dejarnos a cargo del Profesor Valdivia. Yo creo que el Profesor Valdivia fue advertido y pensó "el que da el primer golpe, golpea dos veces". Y fue así que lo primero que hizo el Profesor Valdivia fue pedirnos la última tarea dejada por el Profesor Gonzales y que en una muestra de lealtad con el Profesor Gonzales (si no se la hacíamos al Profesor Gonzales menos se la íbamos hacer al advenedizo Profesor Valdivia) la mayoría del salón no cumplió con realizar. Los pocos pateros que hicieron la tarea se quedaron en el salón, al resto nos hizo salir al patio. 

En un momento creímos que nos iba a hacer pasar por la palmera, para lo cual estábamos sicológica y físicamente preparados, pero nos ordenó ranear alrededor del patio mientras iba a hacer un ejercicio con los pateros del salón (por supuesto que no lo dijo así, así lo entendimos nosotros, los expectorados del salón de clase)


Por nuestra parte, los leales al Profesor Gonzales, estábamos en el patio raneando a nuestro gusto y antojo, porque si se trata de ranear uno ranea como si fuera una clase de educación física, cuando se apareció el Profesor Valdivia con la vara del brigadier del salón, en realidad era un palo de escoba recortado y pintado de blanco que cumplía ese cometido. 


Premunido de dicho accesorio se puso a caminar alrededor del patio en sentido contrario a nuestros raneos, mientras nosotros raneábamos en sentido horario, el Profesor Valdivia caminaba en sentido antihorario, y nada parecía mal hasta que se cruzó con el primero de nosotros: el gordo Perea. Le metió tal palazo en el poto que lo levantó del piso y lo arrojó 3 metros hacia adelante, la sorpresa fue tal que el gordo Perea se puso a ranear con inusitado entusiasmo y logró sacarle varios metros al Profesor Valdivia. 


Uno a uno nos fuimos pasando por el costado del Profesor Valdivia y cada uno fuimos recibiendo semejante inyección de entusiasmo para el raneo, aquí ya no eran de utilidad los viejos trucos, de nada servía hacer puño con el poto para aminorar el dolor del impacto. 


Como nunca extrañamos a nuestro Profesor Gonzales, él si tenía buen trato con los alumnos. El Profesor Valdivia, clase a clase iba reduciendo nuestra lealtad al Profesor Gonzales y al cabo del mes ya eran pocos los rebeldes que estaban a favor del Profesor Gonzales y de no hacer ninguna otra tarea que no fuera para el profesor Gonzales, los rebeldes íbamos perdiendo moral e íbamos ganando miedo al palazo que nos dejaba lelos. 


Un palazo en el mismo hueso de la risa irremediablemente producía una confusión de sentimientos, sin saber si llorar por el dolor o reír por el preciso golpe. 


Finalmente llegó Noviembre y con el nuestro estimado Profesor Gonzales, lo primero que hizo fue preocuparse por el trato recibido por el odiado Profesor Valdivia y fue cuando nos pregunto:

- Alumnos, ¿Qué tal les fue con el Profesor Valdivia? 
- ¡MUY BIEN PROFESOR GONZALES (al unísono)


Y es cuando una sonrisa de orgullo se dibujó en la cara del Profesor Gonzales, sus alumnos no eran “señoritas” que se quejaban de los rigores de un colegio de hombres. 



lunes, 12 de marzo de 2012

MONÓLOGO 28


Las amantes no tiene derecho a reclamo, menos si son casadas.

domingo, 4 de marzo de 2012

Los genes desordenados

En la pieza matrimonial donde sólo puedo permanecer de día, de noche soy inhumanamente desalojado a causa de mis ronquidos:


Mi esposa: Elmo, ¿Puedes bajar el volumen del televisor?
Elmo: ¿El control remoto?
Mi esposa: Si lo tuviera no te pediría que lo bajes.
Elmo: Ah, a la reina del orden se le perdió el control remoto y ahora yo tengo que levantarme a bajar el volumen (aprovechando la oportunidad para una chiquita).
Mi esposa: No se me perdió a mí, seguro que fue Elmito... 
Elmo: Ah, echándole la culpa al bebé que no puede defenderse.
Mi esposa: No le estoy echando la culpa a Elmito, él siempre lo agarra y seguro que lo debe haber metido por ahí.
Elmo: Es lo mismo.
Mi esposa: No es lo mismo, ni él ni yo tenemos culpa.
Elmo: ¿Y entonces quién?
Mi esposa: ¿Y de quién son los genes desordenados?