miércoles, 17 de junio de 2015

¡Buena “Conejo” Mario!

Nadie puede seguir al lado de una persona a la que no ama o con la que no se siente a gusto, hacerlo denota cobardía, interés o en el mejor de los casos indecisión.

Que Mario "Conejo" Vargas (el escritor ya no está para formalidades) haya decidido separarse luego de un largo matrimonio de 50 años no debería ser motivo para lapidarlo, aun si se hubiera ido con una chibola no hay motivo para crucificarlo; el amor también florece en otoño.

Me parece genial que "Conejo" Mario haya comprendido al fin que macho que se respeta no se casa con la tía ni con la prima, como tampoco lo es eso de casarse con la vecina o la amiga de la infancia. Un hombre de verdad va y conquista a la chica más deseada del otro barrio, de barrio rival, si tiene que mecharse se mecha, esas son las únicas broncas que cuentan, mecharse por otras causas son cojudeces.

Pero debe saber que cuando uno decide irse lo hace dejando todo en orden, dejar en claro y en persona que la cosa no va más, nada de enviar una cartita, por facebook o por los medios, eso no es de hombres. Asimismo debe saber que en caso de no haber formalizado la separación (no basta con declararlo a los medios) eso configura el delito de adulterio y en ese caso la "adornada" esposa (antes adorada esposa) lleva las de ganar.

Sinceramente espero que sea feliz al lado de la filipina, que el cambio del mundillo académico por la farándula le permita recuperar el tiempo perdido haciéndose el intelectual, que repare que el Nobel conseguido es un premio político (como el de Obama, el de Juan Pablo II o de Walesa) y que sobretodo nunca más hable de política porque eso no se lo soportó Patricia y menos se lo va a soportar una socialité.

Finalmente, si no fuera así y descubriera que lo suyo no fue más que una otoñal calentura mitral o que la filipina decidiera que aún le falta figuritas a su colección de antigüedades, no se le ocurra regresar y pedir perdón, tenga en cuenta que una mujer perdona pero no olvida, nunca volverá a ocupar el lugar que tenía (ni en casa ni en el corazón de la adornada) y siempre se le recordará su conducta de pájaro loco. Y una existencia en esas condiciones no es propia de un macho que se respeta.

Dicho todo lo anterior, me sumo al coro de sus amigos: ¡Buena “Conejo” Mario!

miércoles, 3 de junio de 2015

Escribir un libro, sembrar un árbol y tener un hijo

En una entrevista que le hacen a un "periodista" y escritor más conocido por su apego a los chibolos, sus programas incalificables y su orientación sexual, a la pregunta si también pensaba sembrar un árbol y tener un hijo, el susodicho respondió con la pachotada "haber escrito varios libros me exime de hacer lo demás".

Es bastante conocido el refrán aquel que dice que todo hombre debe tener un hijo, sembrar un árbol y escribir un libro, pero también es tomado muy a la letra.

Escribir un libro
No todos tienen la suerte de publicar un libro, como tampoco no todos los que publican un libro merecen hacerlo.

Hoy en día cualquier recopilación de textos o garabatos de ideas pueden ser material para la publicación de un libro, ni siquiera es necesario saber escribir medianamente. Con el capital suficiente, con el auspicio de un medio de comunicación o el canje respectivo cualquier editorial pone a disposición de cualquier fulano un ejército de editores, correctores, diagramadores y publicistas para convertirlo en autor. Ese es el origen de los cohelos, valcarceles, baigorrias, buscanovias y solteras codiciadas.

Escribir un libro es un mandato a enseñar, transmitir la experiencia adquirida, difundir el conocimiento a las siguientes generaciones, solo de esa forma la sociedad mejorará, la ciencia avanzará y el conocimiento perdurará.

Sembrar un árbol
Sembrar un árbol es un llamado a ser amable con el planeta, a no contaminarla, a proteger los recursos naturales y animales de la insania humana.

Ni se es amable con el planeta si se cae en el consumismo, comprando productos caros e innecesarios (mientras más superfluos más caros), comprando u camionetón con motor de 3 litros para circular en la ciudad.

No se es amable con el planeta siendo mercantilista, cambiando un parque por un centro comercial, hipotecando los recursos naturales de un país a cambio de honorarios de éxitos para un lobby, comercializando productos baratos que contienen metales pesados o productos de alta tecnología e igualmente contaminantes.

Tener un hijo
Cuando se habla de tener un hijo no necesariamente se refiere a un hijo biológico, tampoco a uno adoptado; sino es un mandato a trascender, a dejar algo para la posteridad, a darle sentido y razón a los tantos o pocos años de existencia. 

Son muchas las formas de trascender: con una empresa responsable (que no tengan necesidad de contratar especialistas en responsabilidad social), con una idea imperecedera (los memes y los virales no cuentan), con discípulos con identidad propia (no fanáticos); pero un hijo siempre es sinónimo de continuidad de cualquier emprendimiento, un hijo es el mejor depositario de nuestras ideas, un hijo criado con identidad propia siempre sobresale. Criar y educar un hijo nos hace mejores personas, cambia el estúpido "yo solo vivo para mí" por "voy a dar lo mejor de mí".

Ahora si no eres capaz de criar un hijo o escribir un libro, por lo menos siembra un árbol, el planeta te lo va a agradecer.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Técnicas de ventas

Tenía para la venta un cable lightning casi nuevo y como no creo en vainas como mercadolibre o olx, hice una lista de posibles compradores con los colegas de la oficina, luego de un rápido estudio de mercado el único cliente potencial resulto ser Rodrigo, Rodri para los amigos, un colega a quien le hemos creado una fama de gay.

Al llegar a la oficina encontré a Rodrigo junto a un grupo de colegas y luego del saludo respectivo, empecé el proceso de venta:

Elmo: Estoy buscando un gay (siguiendo mi estudio de mercado).
Rodrigo: Tú pe (poniéndose a la defensiva) ....
Elmo: Nop, estoy buscando uno más gay (tratando de ser siendo empático), uno recontra gay (haciendo el gesto correspondiente con las manos).
Rodrigo: (arqueando la ceja y mostrando su interés).
Elmo: Uno que use barba (era el único con barba en el grupo).
Rodrigo: (se acarició la barba y fue la señal de que ya atracó).
Elmo: Uno que sea capaz de pagar un iPhone (apelando a lo aspiracional).
Rodrigo: ¿Para qué? (mientras miraba su iPhone blanco).
Elmo: Estoy vendiendo este cable lightning (mostrándole el cable).
Rodrigo: ¿A cuánto?
Elmo: 30 lucas.
Rodrigo: ¿Es original?
Elmo: Clarín, te lo doy para que lo pruebes (comprometiendo al cliente).
Rodrigo: Mostro.

(venta cerrada)

domingo, 17 de mayo de 2015

MONÓLOGO 104

Los delincuentes cuando caen en manos de la justicia son de dos tipos:

- los que se declaran inocentes, y
- los que se declaran perseguidos políticos.

lunes, 27 de abril de 2015

Negro Blacky

Al llegar a casa, luego de ir de compras al supermercado, Elmito pidió a su mamá el carrito que le había comprado, se sentó a mi lado en el sofá y procedió a sacarlo de su empaque.

En vista de que el juguete estaba bien asegurado, empezó a romper el empaque por pedazos, rompió el primer pedazo y me lo entregó diciendo "agarra negro" (Elmito no bota nada al piso en la casa, ni en la calle), rompió el segundo pedazo y volvió a decir "esto también negro", fue cuando reaccioné y le dije "ya negro".

A partir de ese momento, Elmito y yo empezamos a tratarnos de "negro" todo el día, hasta que casi al terminar el día me dijo "Negro black" (sus mejores calificaciones en el nido son en matemáticas y en inglés) que yo lo escuche como "Negro blacky" y eso ya suena a nombre de perro.

Decidí que ya la broma era suficiente, no volvería a mencionar dicha palabra, aunque eventualmente él lo siga haciendo porque se lo escucha a su mamá cuando se refiere a mi persona.

lunes, 6 de abril de 2015

Macho que se respeta no dice ...

- "la malograste", sino "la cagaste";
- "se hizo añicos", sino "se hizo mierda";
- "es regio", sino "es chévere";
- "lindo", sino "es bacán";
- "hola mi amor", sino "habla muñeca";
- "obvio", sino "porsupuesteichon";
- "te lo dije", sino "ahora pe'";
- "mi compu", sino "mi máquina";
- "la diapo", sino "el ppt";
- "me llamas al celu", sino "me das un fonazo";
- "un inbox", sino "me mandas un emilio";
- "por fin mi depa", sino "adios telos";
- "tengo que ir a la universidad", sino "otra vez a planchar culo";  
- "profesor", sino "prosor";
- "hubo mecha", sino "hubo bronca";
- "odio el calor", sino "este puto calor";
- "sipi", sino "afirmativo" o "cicatriz";
- "oki doki", sino "cachete";
- "okey", sino "oka";
- "unas salchipapitas", sino "un salchipapón";
- "hoy vamos por a comer makis", sino "hoy toca un sevillano";
- "mi autógrafo", sino "mi garabato";
- "se me abrió el apetito", sino "tengo hambreeeeee" (como el Cuto Guadalupe);
- "muy poquito", sino "bien tela";
- "es sacolargo", sino "tiene patrona";
- "lo vi con su maridín", sino  "estaba con el Sr. Machuca";
- "voy al servicio", sino "tengo que hablar con Pilar";
- "una necesidad fisiológica", sino "voy a tapar un penal";
- "como tú comprenderás", sino "como tú pe' imbécil";
- "voy a mi chequeo médico", sino "yo solo entro al hospital echado, con los pies por delante y sin respirar".

miércoles, 1 de abril de 2015

Para que se vaya acostumbrado

Llegando al cuarto piso a dictar una clase, escucho a alguien venir a mis espaldas, al voltear veo a Bruno, un colega mayor, que llega agitado para su clase:

Elmo: ¿Qué pasa Bruno ya no jalas?
Bruno: No, no es eso, es que casi me caigo en la escalera.
Elmo: Nah...
Bruno: En serio.
Elmo: Mira Bruno, a tu edad ya no debes subir hasta acá, debes pedir que te programen solo en el primer piso, máximo en el segundo.

(En ese instante hace su aparición Jesús, otro colega mayor que nosotros dos, también jadeando por tener que subir los cuatro pisos)

Bruno: Entonces Jesús también debe pedir que lo programen en el primer piso (mientras intercambiamos saludos).
Elmo: No, a él que lo programen en el sótano.
Bruno: ¿Por qué?
Elmo: Para que se vaya acostumbrando a estar bajo el suelo.