domingo, 21 de septiembre de 2014

Matusita House

A inicios de los 80's, empezaba mi preparación preuniversitaria y una de las primeras academias a la que asistí se encontraba en la avenida España, a pocos metros de la Casa Matusita ubicada muy cerca a la embajada de los Estados Unidos.

Un día, luego del descanso reglamentario a mitad de clase, Fulano y Zutano regresaron al aula apurados cuando la clase de aritmética ya había iniciado. Al cabo de unos minutos, tocaron la puerta y todos los alumnos del aula pudimos divisar a dos tipos altos, blancos y en traje negro, intercambiaron algunas palabras con el profesor y éste ingresó al aula e invitó a Fulano y Zutano a salir del aula, el profesor ingresó al aula y prosiguió con la clase; Fulano y Zutano regresaron casi una hora después, cuando uno de nosotros les preguntó "¿Que pasó?", ellos respondieron "Nada".

En los días sucesivos Fulano y Zutano evitaron hablar del tema y si alguno les preguntaba siempre repetían que no pasó nada. Así transcurrieron los primeros meses en la academia.

Con el pasar del tiempo, después de varios meses de compartir aula y pinballs (la fiebre por las máquinas de juegos se había desatado en Lima), Fulano y Zutano soltaron prenda, contaron que aquél día estuvieron en la azotea del edificio de la academia, luego de subir por el desocupado tercer piso, mirando el patio de la embajada de los Estados Unidos y que mientras ellos contemplaban distraídamente, dos tipos de la embajada los miraban fijamente.

Aquellos dos tipos eran los mismos que llegaron al aula y solicitaron su salida al profesor, les tomaron sus datos: sus nombres, sus direcciones, los nombres de sus padres y a que se dedicaban, y les pidieron que no contaran nada de lo ocurrido.

Una especie de ley no escrita se estableció entre nosotros, no debíamos subir más allá del tercer piso del edificio de la academia.
     

9 comentarios:

Gary Rivera dijo...

pues ese es el mismo motivo porque las ventanas estaban tapiadas un tiempo, para que no se viese desde el interior de la casa a la embajada de ahí surgió la leyenda de la casa embrujada.
Hace unos meses escuche en la radio la explicación del dueño de esa casa y la verdad que todo es un cumulo de coincidencias que a mentes muy fértiles les hace pensar en los fantasmas y todo lo demás.

El tan mentado presentador (ya olvide su nombre) nunca puso un pie en esa casa y se hizo famoso por ello.

Luis Guadalupe dijo...

Hola Elmo. Se ha hablado tanto de ese tema. Y una vez leí que todas esas historias de fantasmas eran parte de todo un mito creado con el fin de que nadie se atreviera a pisar ese piso de Matusita, de donde se veía claramente la Embajada de USA y desde donde fácilmente se podía dirigir un atentado.

Con tantas terroríficas historias, nadie se atrevería a "arriesgarse" a meterse allí. Pero sin embargo, cuando se fue la embajada de allí, ya no se volvió a tocar ese tema.

Un abrazo.

LUCHO

Daniela Muente dijo...

Manya, no tenía idea.

Marcelo Gasan dijo...

aceptarian pasar una noche allí solos?

Elmo Nofeo dijo...

Gary Rivera:
A mi nadie me lo contó, yo lo viví.
Humberto vilchez Vera, el presentador, era el Matias Brivio de la época.

Un abrazo.

Luis Guadalupe:
Yo sugeriría revisar las cuentas del dueño de la Casa Matusita.

Un abrazo.

Daniela Muente:
Haber trajinado el Centro de Lima por mucho tiempo me ha dado muchas historias y lecciones, por lo que no creo en brujas y vírgenes que lloran.

Un abrazo.

Marcelo Gasan:
Por mi no hay problema, pero creo que ya no existen o no funcionan los artilugios que dieron origen al mito.

Un abrazo.

Frida Suarez dijo...

Vaya paranoia, aunque supongo que esta justificada.

la MaLquEridA dijo...

¿Fantasmas? Suena interesante.

Juendy.cz dijo...

Claro! ese ha sido el verdadero motivo del porque hay una casa embrujada ahí.
Pero por Dios! si ya se mudaron hace años.. cuando dejaran a los pobres fantasmas irse a casa?

Elmo Nofeo dijo...

Frida Suarez:
¡Bienvenida!
Está justificada, pero los medios de comunicación no ayudan a esclarecer estos temas.

Saludos.

la MaLquEridA:
Yo no creo ni en fantasmas ni en brujas, solo creo en las suegras, creo que existen y no lo que dicen.

Saludos.

Juendy cz:
El dueño es el que ahora sale a los medios para romper el mito y poder alquilarlo, ahora qye la embajada ya se mudo a un lugar más seguro.

Saludos.