jueves, 30 de octubre de 2014

MONÓLOGO 93

En octubre,

las visitas de las suegra son como un Halloween por delivery.


 

7 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Si, la mía yace en el panteón.

Eduardo Rodríguez dijo...

Elmo le das con palo a las suegras. Yo nunca me quejaré de mi suegra. Quizás algo has hecho mal. Una madre estará feliz si ve a su hija super feliz. Me estoy animando a dictar un taller "manejo de suegras", "como se run macho que se respeta" o cosas así.

Gary Rivera dijo...

pues algo me dice que en la vida real se somete a sus designios y aprovecha el blog para hacer su catarsis! jajaja

Caƒeιnomana dijo...

Jajaja pienso lo mismito que Gary.

Elmo Nofeo dijo...

la MaLquEridA:
Bien por ti, ya no recibes Halloween por delivery.

Saludos.

Eduardo Rodriguez:
Macho que se respeta no se lleva bien con su suegra, el que lo hace es un sacolargo.
Pero si vas a dictar un curso, pasa la voz.

Un abrazo.

Gary Rivera:
Créeme que estás equivocado, mi blog no es para catarsis, es apenas un anexo de mi memoria.

Un abrazo.

Cafeinomana:
No es cierto, no usaría mi blog para rumiar mis corajes.

Un abrazo.

Mina Treintañera dijo...

Jajaja, yo creo que depende. Mi suegra me ama ahora, ya hace años. Pero si hay algunas que son bien pesadas. Tuve un chico que tenía una mamá bien posesiva. Nunca la llegué a conocer, pero por teléfono era bien malcriadita. No sé si con el tiempo me habría querido, porque no la llegué a conocer, terminé con él por sonso.

Hay de todo :D

Elmo Nofeo dijo...

Mina Treintañera:
Tarde o temprano terminarás por darme la razón.

Saludos.