martes, 6 de noviembre de 2012

Ding dong, no son cosas del amor, es la partida de un grande

No soy fanático de La hora del lonchecito, pero en mi discoteca particular (léase los espacios correspondientes en una radiola de hace 40 años y un equipo de sonido de hace 30) aún conservo discos y cassetes de Heleno, Manolo Galván, Francis Cabrel, Jose Luis Perales, Leonardo Favio, Django, Gonzalo, Oscar Athie, Nino Bravo, Fernado Ubiergo, etc.

Conocí a Leonardo Favio de muy niño y empecé a escucharlo con frecuencia de adolescente con mis primeros enamoramientos, desde entonces cada cierto tiempo me dejo atrapar por sus letras y sus canciones.

Este blog tiene varias referencias a Leonardo Favio. Hace exactamente una semana posteaba acerca de él por lo que me ocurrió en la compañía; su interpretación de "La soledad", escrita por Spinetta, es insuperable y fue motivo de una reflexión acerca de la soledad posteada aquí.

Desde ahora cuando escuche Ding dong un Lunes, no son las cosas del amor, es la partida de un grande que se fue a cantar a dúo con Esthercita.

5 comentarios:

Marcelo Gasan dijo...

Igual que tú conozco muchos de esos artistas por herencia de mis padres. Leonardo Favio fue uno de ellos, "mi amante niña", "la foto carnet" ´como olvidar esas canciones. Se fue a cantar más allá.

Vitín dijo...

Que en paz descanse, se va un grande, los mortales seguimos por aquí jodiendo. Saludos

LUIS GUADALUPE dijo...

Hola Elmo. Una pena la partida de Leonardo Favio, cuyas canciones fueron parte de nuestras niñez, para todos los que estamos acercándonos a la base 5 y de la adolescencia de quienes ya están en esa base.

Que en paz descanse.

Un abrazo.

LUCHO

Marite Alarcón dijo...

Esta ha sido una semana de grandes pérdidas... muy grandes.

Elmo Nofeo dijo...

Marcelo Gasan:
Mis primeros enamoramientos tuvieron como soundtrack a Loenardo Favio.

Saludos.

Vitin:
En efecto, un grande y querido por todos los argentinos y latinoamericanos.

Saludos.

Luis Guadalupe:
Comparto el sentimiento.

Un abrazo.

Marite Alarcón:
Sé muy bien porque lo dices.
Hay que ser fuertes.

Un beso.